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El Memo del Lunes

Lo que haces hoy es importante

Lo que haces hoy es importante porque lo estás intercambiando por un día de tu vida.
¿Qué vas a hacer hoy?
“Si el trabajo de tu vida se puede completar mientras la vives, no estás pensando en grande.”
Wes Jackson
Yo conocí a un hombre que solía decir: “Nunca me hago ilusiones. Así, nunca me decepciono.”
Si yo hubiera sido el ejecutor de su testamento, su epitafio hubiera sido: “Tenía potencial”.
Frecuentemente, yo escribo acerca de la Identidad, el Propósito y la Aventura:
Identidad: ¿Quién soy?
Propósito: ¿Para qué estoy aquí?
Aventura: ¿A qué me tengo que sobreponer?
Sin problemas, no hay aventura.
Habiendo dicho eso, los hijos y los nietos son la aventura más maravillosa.
“El amar en sí mismo es ser vulnerable. Ama cualquier cosa y tu corazón sin duda va a ser estrujado y posiblemente roto. Si quieres asegurarte de mantenerlo intacto, no se lo tienes que dar a nadie, ni siquiera a un animal. Envuélvelo con cuidado alrededor de hobbies y pequeños lujos: evita cualquier involucramiento; asegúralo con llave en la caja o ataúd de tu egoísmo. Pero en ese ataúd seguro, oscuro, inmóvil, sin aire, va a cambiar. No va a ser roto; se va a convertir en irrompible, impenetrable, irredimible. El único lugar fuera del cielo en donde puedes estar perfectamente a salvo de todos los peligros del amor, es el infierno.” — C. S. Lewis
Mi amigo J. P. Engelbrecht me envió un texto la semana pasada:
“Finalmente leí Un caballero en Moscú. ¡Qué libro tan precioso! Gracias por la recomendación.”
Para aquellos de ustedes que aún no lo han leído, Un caballero en Moscú se trata acerca de un hombre mayor que se convierte, sin proponérselo en absoluto, en el protector y cuidador de una niña pequeña. Verdaderamente es un libro notable.
Ahora que lo pienso, Anita la huerfanita es esencialmente esa misma historia.
Hace muchos años, Pennie y yo disfrutábamos ver Anne la de tejas verdes (1985) cuando estaba disponible en la TV. Ahora estamos viendo al versión moderna, Anne con una E. Básicamente, se traba acerca de un par de hermanos mayores que se convierten, sin proponérselo en absoluto, en los protectores y cuidadores de…
Oh, supongo que es la misma historia que las otras dos.
“No sé cuál vaya a ser su destino, pero sí sé una cosa: los únicos de ustedes que van a ser verdaderamente felices son lo que han buscado y encontrado cómo servir.”
— Albert Schweitzer
El proteger y equipar y alentar a otros es lo que cada uno de nosotros nació para hacer.
¿A quién estás protegiendo?
Si no eres un protector, necesitas uno.
¿Qué estás equipado para hacer?
Si no lo estás haciendo, ahora es un excelente momento para comenzar.
¿A quién alientas?
Deja que sea esa persona
Quien decida qué grabar
En tu tumba.
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

¿Lo ves? ¿Te detienes maravillado? ¿Te quitas los zapatos?

Yo escribo publicidad porque soy bueno con las mates.
De acuerdo con mis cálculos a los 18 años las posibilidades ganarse la vida como publicista eran 117,682% más altas que la posibilidad de ganarme la vida como poeta.
Pero en realidad, los poemas y los anuncios son la misma cosa.
Los buenos poemas promueven una nueva perspectiva en un corta, apretada economía de palabras.
Los buenos anuncios promueven una nueva perspectiva en un corta, apretada economía de palabras.
El objetivo de ambas es hacer que mires algo de forma distinta.
Los poetas y los publicistas quieren que alteres tu percepción. Para hacer esto, ellos usan palabras que te hacen alucinar; ver algo que no está realmente allí. Ellos quieren que mires en su espejo mágico y te veas menos preocupado, más feliz y brillando con luz.
Cada generación se preocupa acerca de lo que la próxima generación parece haber olvidado.
Tal vez soy un ente extraño aún dentro de mi propia generación, pero durante mucho tiempo me he preocupado acerca de cómo tan poca gente en esta época entiende el propósito de las artes.
Me frustra que tan pocos entiendan las diferencias entre el corazón y la mente.
Se me parte el corazón porque tan pocos conocen las historias básicas de la biblia.
“La tierra está llena del cielo,
Y cada zarza está en fuego por Dios;
Pero sólo el que ve, se quita los zapatos,
El resto se quedan sentados y le quitan moras.”
– Elizabeth Barrett Browning, Aurora Leigh, 1857
Utilizando el megáfono de la poesía para susurrarnos su mensaje de hace 165 años, Dizzy Lizzy Browning se está refiriendo a la reacción de Moisés en el desierto de Madián cuando vio a lo lejos la zarza ardiente que nunca se consume.
Moisés se desvió para verla más de cerca. Viendo la luz, Moisés escuchó una voz y se quitó los zapatos porque él supo que estaba en un lugar especial.
Elizabeth Barrett Browning nos está diciendo que las maravillas nos rodean, si tan sólo abrimos los ojos. Ella está diciendo: “Detente. Date cuenta. Ve al lugar. Encuentra que es especial.”
¿Cómo que eso no es un anuncio?
Cuando conoces las historias básicas de la biblia y de los griegos antiguos, escuchas sus ecos en las películas más grandes, las novelas más vendidas y los programas de televisión más vistos.
Cuando conoces esas historias, las puedes usar de base en tus propias comunicaciones.
Estas son historias que han comprobado ser magnéticas, memorables y persuasivas. Ponle atención a la frase: han comprobado ser.
Dale un nuevo propósito a lo comprobado.
En una película dirigida por Oliver Stone en la segunda mitad de los 1980’s, Charlie Sheen tiene el papel de un joven que sigue a una mala figura paterna que luego resulta ser una buena figura paterna. ¿Puedes nombrar esa película?
Si dijiste Platoon, tenías razón. Si dijiste Wall Street, tenías razón. Ambas películas cuentan la misma historia y ambas fueron un éxito enorme. La diferencia principal fue que Platoon nos lleva a las verdes selvas de Vietnam de 1967 y Wall Street nos lleva a las selvas de concreto de Manhattan de 1985.
Este es mi punto: Wall Street se estrenó menos de 12 meses después de Platoon, pero nadie la vio y se quejó: “¡Hey, nos contaron la misma historia el año pasado!”
Aprende cuándo y cómo darle un nuevo propósito a lo comprobado
Salomón — otro personaje bíblico interesante — dijo: “El principio de la sabiduría es éste: Adquiere sabiduría. Y aunque te cueste todo lo que tienes, adquiere entendimiento.”
La competencia inconsciente se llama talento. Una persona talentosa sabe qué hacer de forma instintiva.
Saber qué hacer es sabiduría.
La competencia consciente se llama habilidad. Una persona con habilidad ha estudiado a las personas talentosas el tiempo suficiente para averiguar lo que están haciendo inconscientemente y por qué funciona.
La gente con talento sabe qué hacer.
La gente con habilidad sabe por qué hacerlo.
La gente con habilidad tiene entendimiento.
Apunta al entendimiento.
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

Lo que no me enseñaron en Oxford, lo aprendí en la cárcel

En su libro de 3,000 años de edad, Eclesiastés, el Rey Salomón nos habla de las etapas y fases de su vida, sus gustos y modas, sus arrepentimientos y comprensiones. Luego nos da sus conclusiones finales y consejos. Al lado del Evangelio de Juan, Eclesiastés probablemente es mi libro favorito de la Biblia.
Oscar Wilde escribió un resumen similar de sus etapas y fases, gustos y modas, arrepentimientos y comprensiones en una carta privada a su mejor, último y único amigo. Publicada más tarde como De Profundis, “Desde las profundidades”, esta carta de 55,000 palabras brilla con la transparencia sin filtros de un hombre que no tiene nada más que tiempo, nada qué ganar y nada qué perder.
Indy Beagle compartió un par de pasajes de De Profundis en la madriguera del conejo de la semana pasada. Luego de recibir varios emails felices de exploradores de madrigueras, Indy sugirió que le diera a la historia de Oscar un marco más amplio y que te llevara a un buceo más profundo.
Agarra tu equipo de buceo.
Cuando era un hombre joven, Oscar se enamoró de una mujer que lo dejó para casarse con su amigo más conservador de la infancia, Bram Stoker.
Entonces Oscar se casó con otra mujer joven que le dio dos lindos hijos. Pronto, él se volvió extravagantemente famoso como un dramaturgo de comedias, un entretenido frecuentador de la sociedad, un cuenta historias y el escritor de historias para niños.*
Oscar Wilde era como la Coca-Cola. Estaba por todas partes.
Y luego fue a prisión por ser gay.
“Los dioses me habían dado casi todo. Pero me dejé ser seducido por períodos largos de comodidad sin sentido y sensualidad. Me divertí a mí mismo siendo un inútil, un dandy, un hombre a la moda. Me rodeé con las naturalezas más pequeñas y las mentes más mezquinas. Me convertí en el dilapidador de mi propio genio y el malgastar una juventud eterna me dio una alegría curiosa. Cansado de estar en las alturas, me fui deliberadamente a las profundidades en búsqueda de nuevas sensaciones.”
“Había perdido mi nombre, mi posición, mi felicidad, mi libertad, mi fortuna. Era un prisionero y un pordiosero. Pero aún me quedaban mis hijos. De pronto me los quitaron por medio de la ley. Fue un golpe tan apabullante que no supe qué hacer, así que caí de rodillas, doblé la cabeza y lloré y dije: ‘El cuerpo de un niño es como el cuerpo del Señor: yo no soy digno de ninguno de los dos.’
Ese momento pareció salvarme. Vi entonces que lo único para mí era aceptarlo todo. Desde entonces — así de extraño como pueda sonar — he sido más feliz.”
“Quiero llegar al punto en el que pueda decir simplemente y sin afectación que los dos momentos pivotales en mi vida fueron cuando mi padre me envió a Oxford y cuando la sociedad me envió a prisión… Yo fui un niño tan típico de mi época, que en mi perversidad y en aras de esa perversidad, convertí las cosas buenas de mi vida en malvadas y las cosas malvadas de mi vida en buenas.”
“El momento más alto de un hombre es, y no tengo la menor duda, cuando se hinca en el polvo, se golpea el pecho y dice todos los pecados de su vida. Estoy completamente desposeído, absolutamente sin hogar. Aún así hay cosas peores en el mundo que eso.”
“Nadie es digno de ser amado. El hecho que Dios ame al hombre nos demuestra que en el orden divino de las cosas ideales está escrito que el amor eterno es para dárselo a lo que es eternamente indigno. O si esa frase parece algo amargo para soportar, digamos que todos son dignos de ser amados, excepto aquél que se cree digno.”
“El amor es un sacramento que debería tomarse hincado. En donde hay tristeza allí hay terreno sagrado. Algún día la gente se dará cuenta qué significa eso.”
“Ciertamente, ese es el carisma de Cristo, cuando todo está dicho: él es justo como una obra de arte. Realmente él no le enseña nada a uno, pero al ser uno llevado a su presencia, uno se convierte en algo.
Y todos estamos predestinados a estar en su presencia. Por lo menos una vez en la vida, cada hombre camina con Cristo a Emaús… [Cristo] tenía una imaginación intensa e ígnea… Él entendió la lepra del leproso, la oscuridad del ciego, la miseria furiosa de los que viven para el placer, la extraña miseria de los ricos… Cuando realmente quieres amar, vas a encontrarlo esperándote.”
Liberaron de prisión a Oscar Wilde el 19 de mayo de 1897, precisamente hace 125 años el jueves próximo.
Al ser liberado, Oscar huyó a Francia. Él ya no era bienvenido en Inglaterra.
Hay un pasaje extrañamente profético en De Profundis en donde Oscar dice:
“Muchos hombres cuando los liberan llevan la prisión consigo en el aire y la ocultan como una desgracia secreta en sus corazones y a la larga, como pobres cosas prisioneras, se meten en un agujero y mueren. Es horrible que tengan que hacer eso y está mal, terriblemente mal, que la sociedad los fuerce a hacerlo.”
Poco después de su llegada a Francia, Oscar Wilde murió de meningitis aguda causada por una infección de oído. En sus momentos finales semiconscientes, había sido recibido en la Iglesia Católica, que él admiraba desde hacía mucho.
Él tenía 46 años.
Roy H. Williams
*El príncipe feliz, El ruiseñor y la rosa, El gigante egoísta, El amigo devoto, y el Cohete notable son las historias para niños más famosas de Oscar Wilde.
NOTA DE INDY — Un mes después de haber sido enviado Oscar a prisión, su amigo de la infancia Bran Stoker comenzó a escribir Dracula, una novela acerca de personajes oscuros con impulsos sexuales transgresores.

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El Memo del Lunes

Cuándo escribirlo y cuándo no.

Si te importan en algo las relaciones, no pongas tus emociones negativas por escrito.
Las palabras habladas caen paradas suavemente como un gato que se cae de un árbol. Pero las palabras escritas frecuentemente caen de golpe y agrietan una relación fracturada.
Mi hijo Jacob me enseñó un proverbio africano la semana pasada:
“El hacha olvida, pero el árbol recuerda.”
Ese proverbio me recordó de advertirte:
“Nunca pongas tus emociones negativas por escrito.”
Hay pocas cosas tan temerarias y destructivas como un texto, un email o una carta en la que “limpias el aire” ventilando tu enojo, tu miedo, tu frustración, tu decepción o tu tristeza.
Si no puedes hablarle cara-a-cara a la persona que crees que necesita escuchar lo que tienes que decir, por lo menos encuentra una forma de hablarle voz-a-voz.
Nunca pongas una emoción negativa por escrito.
Yo hablo de forma temeraria, pero escribo de forma cuidadosa. Cada vez que he puesto por escrito una emoción negativa, me he arrepentido.
Los introvertidos prefieren comunicarse por escrito. Como miembro de ese 49 por ciento de la población, yo digo:
“Yo entiendo tu preferencia por escribir en vez de hablar. Tú eres bueno para escribir. Es por esto que es especialmente importante que te des cuenta que tus palabras escritas negativas pegan más duro, lastiman más profundo y causan más vasta destrucción que las palabras de tus amigos extravertidos. Así que por favor, nunca pongas una emoción negativa por escrito. Pero lo opuesto también es cierto: tus palabras escritas de reconocimiento, halago y aliento van a elevar espíritus, reforzar voluntades y darle energía a toda persona sobre la que apuntes esa luz feliz.”
Durante los tiempos oscuros, el árbol va a recordar esa luz.
Y sonreír.
¿Estás listo para una sorpresa? Lo mismo aplica para la publicidad.
Si tu relación con clientes potenciales te importa, no pongas emociones negativas en tus anuncios.
Te preguntarás: “¿Pero no necesito por lo menos describir el dolor del problema antes de decirles la solución?”
No, porque si lo haces, tu nombre y tu marca van a asociarse inconscientemente con dolores y problemas.
La gente te va a recordar cuando ellos necesiten lo que tú vendes, pero ellos se van a sentir mejor acerca de alguien más. Y este “alguien más” acerca de quien se sienten mejor, probablemente va a lograr la venta.
Si quieres ser ese “alguien más”, aprende a escribir anuncios que hacen que la gente se sienta bien acerca de sí misma, su futuro y tú.
Lo he estado diciendo desde hace 35 años:
“Gánate el corazón y la mente lo seguirá. La mente siempre encuentra lógica para justificar lo que el corazón ya decidió.”
¿Sabías que yo pienso en ti varias veces a la semana? Mientras estoy sentado a la luz de la pantalla de mi computadora a las 2:30 de la mañana de cada mañana, pondero el precio que tú pagas para leer lo que te escribo. El dinero puede ser reemplazado, pero el tiempo no, así que cada minuta que pasas conmigo se gasta para siempre. No se puede reemplazar nunca. Es por esto que yo trato de darte cosas que van a durar; cosas que puedes llevar contigo y usar una y otra vez.
No puedo ver tu cara, pero yo siento tu presencia y quiero lo mejor para ti, así como tú quieres lo mejor para todas las personas que toca tu vida.
Sigue brillando, mi amigo brillante, sigue brillando. Todos los árboles a tu alrededor lo van a recordar.
Roy H. Williams