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El Memo del Lunes

Cuándo escribirlo y cuándo no.

Si te importan en algo las relaciones, no pongas tus emociones negativas por escrito.
Las palabras habladas caen paradas suavemente como un gato que se cae de un árbol. Pero las palabras escritas frecuentemente caen de golpe y agrietan una relación fracturada.
Mi hijo Jacob me enseñó un proverbio africano la semana pasada:
“El hacha olvida, pero el árbol recuerda.”
Ese proverbio me recordó de advertirte:
“Nunca pongas tus emociones negativas por escrito.”
Hay pocas cosas tan temerarias y destructivas como un texto, un email o una carta en la que “limpias el aire” ventilando tu enojo, tu miedo, tu frustración, tu decepción o tu tristeza.
Si no puedes hablarle cara-a-cara a la persona que crees que necesita escuchar lo que tienes que decir, por lo menos encuentra una forma de hablarle voz-a-voz.
Nunca pongas una emoción negativa por escrito.
Yo hablo de forma temeraria, pero escribo de forma cuidadosa. Cada vez que he puesto por escrito una emoción negativa, me he arrepentido.
Los introvertidos prefieren comunicarse por escrito. Como miembro de ese 49 por ciento de la población, yo digo:
“Yo entiendo tu preferencia por escribir en vez de hablar. Tú eres bueno para escribir. Es por esto que es especialmente importante que te des cuenta que tus palabras escritas negativas pegan más duro, lastiman más profundo y causan más vasta destrucción que las palabras de tus amigos extravertidos. Así que por favor, nunca pongas una emoción negativa por escrito. Pero lo opuesto también es cierto: tus palabras escritas de reconocimiento, halago y aliento van a elevar espíritus, reforzar voluntades y darle energía a toda persona sobre la que apuntes esa luz feliz.”
Durante los tiempos oscuros, el árbol va a recordar esa luz.
Y sonreír.
¿Estás listo para una sorpresa? Lo mismo aplica para la publicidad.
Si tu relación con clientes potenciales te importa, no pongas emociones negativas en tus anuncios.
Te preguntarás: “¿Pero no necesito por lo menos describir el dolor del problema antes de decirles la solución?”
No, porque si lo haces, tu nombre y tu marca van a asociarse inconscientemente con dolores y problemas.
La gente te va a recordar cuando ellos necesiten lo que tú vendes, pero ellos se van a sentir mejor acerca de alguien más. Y este “alguien más” acerca de quien se sienten mejor, probablemente va a lograr la venta.
Si quieres ser ese “alguien más”, aprende a escribir anuncios que hacen que la gente se sienta bien acerca de sí misma, su futuro y tú.
Lo he estado diciendo desde hace 35 años:
“Gánate el corazón y la mente lo seguirá. La mente siempre encuentra lógica para justificar lo que el corazón ya decidió.”
¿Sabías que yo pienso en ti varias veces a la semana? Mientras estoy sentado a la luz de la pantalla de mi computadora a las 2:30 de la mañana de cada mañana, pondero el precio que tú pagas para leer lo que te escribo. El dinero puede ser reemplazado, pero el tiempo no, así que cada minuta que pasas conmigo se gasta para siempre. No se puede reemplazar nunca. Es por esto que yo trato de darte cosas que van a durar; cosas que puedes llevar contigo y usar una y otra vez.
No puedo ver tu cara, pero yo siento tu presencia y quiero lo mejor para ti, así como tú quieres lo mejor para todas las personas que toca tu vida.
Sigue brillando, mi amigo brillante, sigue brillando. Todos los árboles a tu alrededor lo van a recordar.
Roy H. Williams