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El Memo del Lunes

Grupos de afinidad

Un grupo de afinidad está compuesto de personas que comparten una marca de identidad.
Los mochileros son un grupo de afinidad.
Los que manejan Corvettes son un grupo de afinidad.
Si te gusta coser, eres parte de un grupo de afinidad.
Cada equipo deportivo tiene “fans”, un grupo de afinidad.
Si te gusta el vino, estás en ese grupo de afinidad.
La gente que le gusta la ciencia son parte de un grupo de afinidad.
Si prefieres manejar o volar, eres parte de un grupo de afinidad.
En una clase que impartió en la Academia del Mago, Ryan Deiss dijo: “Identifícate con una tribu. Desarrolla la tribu. Mercadéale a la tribu”.
Ryan estaba hablando de grupos de afinidad.
Los grupos de afinidad tienen una afinidad por — una atracción a — una cosa en particular.
Mercadearle a los grupos de afinidad es hacer algo inteligente.*
¿Conoces la jerga del grupo de afinidad al que estás tratando de venderle?
La gente que gasta tiempo para ahorrarse dinero están en un grupo de afinidad.
La gente que gasta dinero para ahorrarse tiempo están en un grupo de afinidad distinto.
Tus textos de anuncios atraen a uno de esos grupos más fuerte que al otro. ¿Sabes a qué grupo le estás apuntando inconscientemente?
Maggie Tufu es un personaje ficticio, pero ella dijo algo profundo:
“Dime lo que admira una persona y te dire todo lo que importa acerca de esa persona.”
Mark Zuckerberg es rico porque él controla un de los portales más grandes que permite a los anunciantes el alcanzar a grupos de afinidad.
Cada vez que hace clic sobre algo — cualquier cosa — revelas cosas íntimas acerca tuyo a Mark y docenas de otros corredores de datos. Muy pronto vas a haberles contado todo lo que importa acerca de ti.
Permíteme citar un video que verás casi al final de la madriguera del conejo de hoy:
“Lo que tienen en común todas esas compañías es que recogen tu información personal y luego la revenden o comparten con otros… La economía entera del internet en este momento está básicamente construida sobre esta práctica. Todas las cosas gratis que das por sentado en línea sólo son gratis porque tú eres el producto. Ellos hacen dinero vendiendo tus datos… Como lo dice un experto: ‘Los intermediarios del capitalismo de vigilancia’”.
Muchas de las apps que tienes en tu teléfono están siguiéndote con el propósito de dejarte saber cuáles de sus ubicaciones es la “Más cercana a ti” en cualquier momento. Y ellos venden esos datos a los corredores de datos, algunos de los cuales están felices de contarle a cualquiera — que quiera matarte, secuestrarte o venderte una garantía extendida — exactamente en dónde estás en este momento.
El precio actual por esa información son US$45.
Pareciera que debería existir una ley que hiciera eso imposible, ¿verdad? Bueno, hay una remota posibilidad que pronto pase una ley así en los Estados Unidos.
De acuerdo a ese video que vas a ver casi el final de la madriguera del conejo:
“La única vez que el Congreso a actuado así de rápido para salvaguardar la privacidad de la gente fue en los 1980’s cuando Roberto Bork fue nominado a la Corte Suprema y un reportero entró a una tienda de alquiler de videos y le pidió al gerente darle un vistazo al historial de alquiler de videos de Bork. Y lo obtuvo. Tan pronto como el Congreso se dio cuenta que no había nada que le impidiera a nadie de pedir sus propios récords de alquiler de videos, se preocuparon. Y, vaya vaya, pasó la Ley de Protección de Privacidad de Video a una velocidad acelerada.”
Al final de la madriguera del conejo de hoy, puedes ver cómo un hombre está tratando ahora de motivar al Congreso de los Estados Unidos, amenazando con revelar toda la detallada información personal que ha recogido acerca de cada uno de ellos, luego de gastar apenas unos cuantos dólares en corredores de datos.
Esto podría ponerse interesante.
Roy H. Williams
*Antes, cuando dije: “Mercadearle a los grupos de afinidad es hacer algo inteligente”, por favor date cuenta que no dije que mercadearle a grupos de afinidad se lo “único” inteligente. Continúo creyendo en la efectividad de los medios masivos sin discriminación — TV y radio — porque funcionan milagrosamente si sabes usarlos. Llegan a tu blanco, pero también llegan a los influenciadores de tu blanco. Y, comparado con el mercadeo en línea, los medios masivos son sorprendentemente accesibles.