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El Memo del Lunes

El rebote: ¿Cuán alto? ¿Por cuánto tiempo?

El rebote: ¿Cuán alto? ¿Por cuánto tiempo?

El 2021 que hemos estado esperando aún no ha comenzado.

Me recordé de esto cuando recibí un meme de un amigo. Decía: “¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando TÚ recibas la vacuna?? Vas a regresar a tu casa, esperar un mes, recibir tu segunda dosis, regresar a tu casa, esperar los anticuerpos 14 días, luego seguir utilizando una mascarilla y distanciamiento social hasta que haya reducción de transmisión comunitaria. Eso es lo que vas a hacer”.
Cuando finalmente venga, el 2021 que hemos estado esperando va a ser diferente que el 2020, pero en qué forma, no lo puedo decir.
Muchos de nosotros hicimos ajustes en el 2020:
Trabajar desde casa remplazó ir a la oficina.
Las reuniones en línea remplazaron a las reuniones en persona.
La entrega a domicilio remplazó ir a la tienda.
Las comidas elaboradas en casa remplazaron salir a comer fuera.
¿Algunos de esos ajustes van a quedarse con nosotros?
Y si es así, ¿hasta qué grado y entre cuántas personas?

El Rebote:
Sin duda va a haber una demanda acumulada por viajar. ¿Vamos a retomar los viajes como lo hacíamos antes o algunos de nosotros vamos a permanecer reticentes? ¿Qué tan alto va a hacer rebotar nuestra hambre por viajar a las aerolíneas, los cruceros y los hoteles? ¿Y qué tanto tiempo va a durar ese rebote?
Nuestra hambre por la hospitalidad de los restaurantes, cafés y bares sin duda va a hacer que esos negocios se disparen a nuevas alturas, ¿pero cuánto tiempo va a durar ese rebote? ¿La entrega a domicilio de productos, víveres y comidas va a continuar a niveles dramáticamente altos o va a bajar a donde estaba antes o va a aterrizar en un lugar en medio?
Sin poder gastar nuestro dinero en vacaciones, viajes y comidas finas en el 2020, derrochamos nuestro efectivo en joyerías y servicios a casa. ¿Esta tendencia va a continuar o vamos a redirigir esas fuentes de afecto a nuevas categorías de compras?
Sinceramente no lo sé.
La única predicción que estoy preparado para realizar es que mucho espacio de oficinas va a permanecer vacío.
Día tras día yo hablo con empleadores que declaran deleitados acerca de la productividad de las personas que trabajan desde casa. Sin excepción, cada uno de ellos me ha dicho que ellos no tienen planificado renovar los alquileres de sus espacios de oficina. Un número de estos empleadores previamente le daba espacio a más de 500 empleados cada uno.
Eso es mucho espacio de oficina.
Cuando era niño, yo era amigo con un número de adultos que habían vivido la Gran Depresión. Treinta años después que terminara la Depresión, esas personas continuaban llevando sus marcas.
¿Cuántos de nosotros llevaremos las marcas del encierro del 2020 mucho después que se haya domado al Covid-19? Sólo podemos adivinar. Pero los eventos del 2020 van a afectar el comportamiento de los consumidores durante muchos años por venir.
Va a ser una cosa fascinante — e importante — de observar.
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

El secreto de la felicidad

El secreto de la felicidad

Vivimos en una nación que ha confundido el placer con la felicidad.
El placer se puede perseguir de forma directa, pero no la felicidad.
Piensa en las veces en las que has sido verdaderamente feliz. En cada uno de estos momentos, te estabas sintiendo agradecido por algo: un momento especial con una persona especial, un atardecer hermoso, la llegada de buenas noticias…
La felicidad es el brillo cálido del agradecimiento y las personas más felices del mundo son aquellas que han aprendido a celebrar lo ordinario.
“La felicidad duradera comienza con una pregunta… ¿qué puedo celebrar?”
— Michael Beckwith
“¡Celebra, celebra, celebra!”
— Dewey Jenkins
“La felicidad, no en otro lugar sino en este lugar… no para otro momento, sino este momento.”
– Walt Whitman
¿Tienes la edad suficiente para recordar a Zig Ziglar? Él estaba hablando constantemente acerca de mantener una “actitud de gratitud”.
Tómate un momento para escribir 5 cosas por las que estás agradecido.
Luego tómate otro momento para darte cuenta que cada una de esas cosas te hace feliz.
Justo ahora estoy celebrando a Aaron y Kelsie Kleinmeyer de Kansas City. Ellos están en proceso de construir la segunda capilla gratuita de bodas en los Estados Unidos y, la parte extraordinaria, ¡es que lo están haciendo con salarios de maestros de escuela!
¿Leíste lo que Manley Miller escribió en la madriguera del conejo de la semana pasada acerca de la pasión?
“Utilizamos la palabra ‘pasión’ para describir un amor por algo o un empuje interno profundo. ‘Tengo pasión por cocinar’, o ‘tengo pasión por pescar’, o ‘tengo pasión por jugar futbol’, o lo que sea. Pero pasión es una palabra prestada del francés ‘pation’. La raíz de la palabra es ‘parior’, una palabra latina que quiere decir ‘una voluntad de sufrir’.”
“Las emociones siguen a las acciones. Cuando te comprometes a algo, lo que estás diciendo es: ‘Aunque esto se ponga difícil, voy a seguir haciéndolo. Aún si me causa dolor y sufrimiento, voy ha seguir haciéndolo.’ Por eso es que la última semana de la vida de Jesús se llama la Semana de la Pasión. No es porque todo fuera cálido y mullido y romántico, sino porque fue una semana de sufrimiento. Jesús estaba totalmente comprometido a pagar el precio para reconciliarnos de nuevo con Dios. Él decidió por adelantado que valía la pena sufrir por nuestras vidas.”
El placer se compra fácilmente, pero el placer no es la felicidad.
La felicidad es el brillo cálido de la gratitud.
La pasión es la felicidad llevada al siguiente nivel.
Aaron y Kelsie tienen una pasión genuina por el matrimonio. Ellos están dispuestos a sacrificar para que otras parejas puedan tener un lugar bello en dónde casarse. Su pequeña capilla en la pradera es un regalo a miles de parejas que aún no se han conocido.
El recibir con gratitud brinda felicidad.
Pero para dar gozo se requiere de pasión, la felicidad más intensa de todas.
¿No dijo alguien alguna vez que “Es más feliz dar que recibir”, o algo parecido?
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

El día libre de Indy

EL DÍA LIBRE DE INDY
Una historia de Indy Beagle, escrita en 3 capítulos
CAPÍTULO UNO
Spraytan y Boxwine llegaron en un Cadillac blanco convertible zurcido de rubias.
Boxwine se deslizó de la puerta del pasajero y se estiró hacia la perilla mientras yo llenaba de combustible mi nuevo pickup Hudson del otro lado de la bomba.
Le di una mirada fija. “¿Qué hiciste?”
“Vamos camino al lago ¿Quieres venir? Puedes traer a todos tus amigos de dibujos.”
Le eché un vistazo al Caddy blanco. “Bonito carro. Me llamó la atención en el predio de los Hermanos Baddley.”
Boxwine me enseñó todos los dientes de su boca. “Yo y Spray lo estamos probando.”
“¿Lo saben los hermanos?”
Boxwine vio mi Hudson. “¿Ese viejo mago avaro de verdad te dio ese pickup para Navidad?”
Asentí.
“¿Es de verdad o lo conjuró?”
“No es esa clase de mago.”
“¿Qué clase es?”
“Un Mago de la Publicidad.”
“Demonios. La publicidad no es nada más que decir mentiras con una sonrisa.”
“Boxwine, si eso fuera cierto, serías el mejor publicista del planeta.”
Se puso la gorra sobre el corazón y dijo: “Desgraciado, esa es la cosa más linda que me has dicho jamás”.
Escuché los pies de Floyd llegar al pavimento y luego la puerta del Hudson se abrió detrás mío.
Excelente. Un muppet y una chica iban a defender mi honor.
Aloha habló primero: “¡Hola chicas!”
La rubia sentada al lado de Spraytan le preguntó: “¿De verdad eres bailarina de hula?”
Aloha se puso en modo hula y las chicas del Cadillac respondieron con admiración.
“¡Salgan y les enseño cómo hacerlo!”
El Caddy blanco se elevó 5 pulgadas cuando las 7 rubias saltaron fuera.
Floyd ha había vuelto a hacer sonar su guitarra como un ukelele y las bailarinas, Bali y Ha’i, estaban a los lados de Aloha cuando las rubias llegaron a nuestro lado de la bomba de combustible. Y luego empezó el show de luces. Luces navideñas rojas y azules titilaron de los techos de 3 carros de policía mientras se ajustaban parando al lado de cada orilla del convertible blanco.
El teniente Bascom esperó hasta que terminara el baile antes de apretar el gatillo de su altavoz. “¡Boxwine! ¡Spraytan! ¡Besen el asfalto chicos!”
Mientras los chicos estaban acostados boca abajo aspirando humo de motor y aceite, esperando ser esposados y arrastrados, Floyd deslumbró su mejor sonrisa de muppet y dijo: “Bali, Ha’i y Aloha van al frente con Indy, pero ustedes están bienvenidos a venirse en la parte de atrás conmigo.”
Los pickups Hudson tienen una mejor suspensión que los convertibles Cad. Lleno de 7 rubias y un muppet, mi camión sólo se bajo una pulgada y media. Le di la vuelta a la llave y el escape soltó una nota C perfecta, acompañado de la voz de Aloha: “Damas y caballeros, si aún no lo han hecho, por favor guarden su equipaje de manos debajo del asiento que tienen delante suyo o en el compartimiento de arriba. Por favor tomen asiento y pónganse el cinturón de seguridad. Y también pongan el asiento en posición vertical y miren que sus bandejas estén guardadas.”
Floyd le pegó al techo de la cabina con la palma abierta y gritó: “¡Al lago!”, de lo cual hicieron inmediatamente eco las diez mujeres: “¡Al lago!”
Mientras me alejaba, Floyd comenzó a cantar una vieja canción de Johnny Cash, “Escuché venir un tren, se aproxima por la esquina y no he visto el sol desde… no sé cuándo, estoy atrapado en la prisión de Folsom y el tiempo sigue arrastrándose.”
Estábamos a la mitad del camino del lago cuando pregunté: “¿En dónde está Alfie?”
Aloha dijo: “Cuando Floyd salió del camión, Alfie se metió en la guantera”.
Ha’i elevó su mano y titiritó: “Y luego yo le puse llave”.
Suspiré y abrí la guantera. Alfie estaba rojo hasta las puntas de sus orejas puntiagudas.
Criados en la armonía del taller de Santa, los duendes no tienen ni idea de cómo lidiar con la confrontación.
– Indy Beagle

¡El día libre de Indy continúa en la madriguera del conejo! Para entrar a la madriguera del conejo, simplemente haz clic sobre mi imagen con mi gente al principio de esta página. ¡Te miro allí!! Aruú. — Indy