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El punto ciego, 2018

lunes, 11 de junio de 2018 Sin comentarios

El punto ciego, 2018

¿Qué es más factible que sea verdad, la información establecida o la información nueva?

¿Qué es más efectivo, la planificación o la improvisación?

¿La gente es esencialmente buena o esencialmente egoísta?

¿Qué son más importantes, los derechos individuales o los derechos colectivos?

¿El futuro de los Estados Unidos va a ser mejor que su pasado?

¿Las personas de ingresos bajos son menos inteligentes que las personas de ingresos altos?

¿Las personas atractivas son más confiables que las no atractivas?

Puedes pensar que esas preguntas tienen respuestas obvias. Pero en realidad, igual número de personas escogen las opuestas.

Cada uno de nosotros tiene suposiciones fundamentales sobre las que predicamos nuestra cosmovisión.

Si tus suposiciones fundamentales son diferentes de las mías, vas a interpretar experiencias, evidencias y datos de forma diferente que yo.

Los psicólogos les dicen “sesgo cognitivo” a las suposiciones fundamentales, pero sólo si tu suposición está muy enfocada. Si estamos discutiendo tu colección completa de suposiciones fundamentales, estamos hablando de tu “schema”.

Tu schema, o punto de vista, es cómo crees tú que funciona el universo.

Pedirle a una persona que reconsidere una suposición fundamental es como pedirle que cambie su religión.

Pero cada suposición fundamental viene con un punto ciego.

Esto es verdad aún si tus suposiciones fundamentales hicieron que tu respuesta a las 8 preguntas iniciales fuera: “Bueno, depende de…”.

Frecuentemente creemos que nuestras suposiciones fundamentales son compartidas con personas inteligentes de todas partes.

Porque cuando “sabes” algo profunda e intrínsecamente, es difícil imaginar que otras personas no lo saben. Este sesgo cognitivo es llamado frecuentemente “la maldición del conocimiento” y es responsable por un alto porcentaje de mala publicidad porque hace que contestes preguntas en tus anuncios que nadie está haciendo.

¿Estás comenzando a ver por qué es importante estar consciente de tus puntos ciegos?

La mayoría de nosotros se rehúsa a creer que tiene puntos ciegos, porque aceptar que tienes puntos ciegos es aceptar que tus suposiciones fundamentales tienen fallas y entonces, ¿quién serías tú?

El señalar el punto ciego de otra persona es como desnudarla en público; no te lo van a perdonar rápido.

Y ahora ya sabes por qué la gente educada “nunca discute de política ni religión” con gente fuera de su círculo íntimo.

Y aunque esto pueda sonar maquiavélico, te lo compoart no para que lo puedas emplear, sino para que te puedas resguardar de ello: Es fácil manipular a una persona cuando conoces sus suposiciones fundamentales.

No dejes que la gente te manipule.

Cuando tienes la valentía de reconocer tus suposiciones fundamentales por lo que son, es más probable que seas más feliz, más probable que te quieran mejor y más probable que experimentes paz personal.

Pero esta apertura mental tiene un precio: nunca vas a ser el líder de los aldeanos con antorchas y picos.

Pero esa realmente nunca ha sido una de tus metas, ¿verdad?

¿Verdad?

Roy H. Williams

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¿Quién es tu “samaritano”?

lunes, 4 de junio de 2018 Sin comentarios

¿Quién es tu “samaritano”?

Un abogado y un rabino están discutiendo acerca de qué significa ser bondadoso.

Es una discusión antiquísima.

El abogado piensa que una persona “bondadosa” siempre es amable y considerada.

El rabino cree que la “amabilidad” es superficial y que ser “considerado” sólo significa considerar las consecuencias antes de realizar una acción, pero que la verdadera bondad tiene un precio. El rabino cree que la verdadera bondad se toma el insulto, la inconveniencia y el daño sobre sí misma para salvar a otra persona de lo mismo.

Leemos este encuentro entre el abogado y el rabino en el libro bíblico de Lucas. Puedes recordar la historia de un viajero a quien lo asaltan, lo despojan de su ropa, lo golpean y lo dejan medio muerto al lado del camino.

Jesús, el joven rabino, le dice al abogado que dos personas religiosas pasan al lado del viajero herido, pero que ambos lo evitan. Luego, el miembro de una minoría étnica se topa con el viajero herido. El nombre más común para esta minoría étnica era un insulto racial en los días de Jesús, así que, para ayudarse a demostrar su punto, Jesús utilizó el insulto racial para nombrar al hombre: “un samaritano”.

De acuerdo con Jesús, “el samaritano”, costeándolo él todo, llevó al viajero herido a una posada, le curó las heridas y le pagó al dueño de la posada para cuidarlo.

Después, Jesús preguntó: “¿Quién de estos tres crees que se portó como el prójimo del hombre que cayó en las manos de los asaltantes?”

El abogado, demasiado amable para responder “el samaritano”, dijo “El que tuvo compasión de él”.

Jesús dijo: “Ve y haz tú lo mismo.”

El rabino Jesús claramente estaba demostrando que la bondad cuesta al que la da y que son nuestras acciones las que nos definen, no nuestros orígenes.

Los desacuerdos ocurren cuando existe una falta de definición de término.

Cuando no existe una definición acordada de una palabra, van a surgir discusiones a su alrededor.

Yo creo que la palabra que tiene más definiciones conflictivas hoy es la palabra “cristiano”.

Si hiciéramos una encuesta en los Estados Unidos, descubriríamos sin duda un sinfín de definiciones para “cristiano”, pero creo que la mayoría caerían dentro de un continuum de tres esquinas.

En un extremo de ese triángulo, un cristiano es un creyente en la cristiandad, una religión fundada por Jesús, quien vino a darnos un nuevo código moral y a enseñarnos una mejor manera de vivir. Este cristiano es patriótico y rechaza conductas que cree que son inmorales.

En el segundo extremo de ese triángulo, un cristiano es un creyente en Jesús como Dios encarnado, quien vino a la tierra a comprar la vida eterna para todos los que crean. Este cristiano no cree que Jesús vino a entregar un nuevo código moral, sino a morir para que nosotros podamos vivir.

El tercer extremo de nuestro triángulo es una definición ocasionalmente adoptada por las personas que no se identifican a sí mismas como “cristianas”, porque definen a un cristiano como:

  1. Una persona religiosa que cree que las personas pobres se merecen ser pobres porque “cualquiera puede superarse a sí mismo a través de buenas decisiones y trabajo duro”.
  2. Una persona religiosa que está a favor de las armas, pero en contra de los gays.
  3. Una persona religiosa que cree que los estadounidenses son excepcionales y que todas las demás naciones son inferiores.

Mi propósito hoy no es comenzar una discusión, si no diluir una.

El cristianismo y la política están en crisis hoy debido a la falta de una definición acordada de la palabra “cristiano”. No tengo ninguna intención de dar mi propia definición de cristiano, ya que no es importante a nadie si no a mí. Y no espero que tu definición de “cristiano” sea uno de los tres extremos que nombré. Espero que tú tengas una definición compleja y considerada acerca de la que tú te sientas seguro. Puede que hasta te sientas ansioso de compartirla en aras de “aclarar el ambiente”.

Por favor, no lo hagas.

Mi única meta hoy es pedirte que consideres — por tan sólo un momento —

que una buena persona puede tener puntos de vista y opiniones dramáticamente diferentes a los tuyos, sin convertirse en “el enemigo”.

Esta persona podría hasta convertirse en tu amigo en el que confías.

Aún si es “un samaritano”.

Roy H. Williams

Este no es un tema nuevo para el Mago. Él comenzó a enseñar en el 2004 — cuando George W. Bush era presidente — que “·3,000 años de historia indicarían que del 2013 al 2023 va ser un período de extrema lucha interna en los Estados Unidos”. Hace seis años hasta escribió un libro al respecto con Michael Drew como coautor. En la madriguera del conejo, te doy algunas citas interesantes de este libro, Pendulum, junto con el número de página en donde se pueden encontrar.

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