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El Memo del Lunes

Guerra y paz

Antes de Gandhi, fue Tolstoy.
Cuando Leo Tolstoy tenía 54 años, escribió un libro acerca de las enseñanzas1 éticas de Jesús tal y como fueran reveladas en el Sermón de la Montaña. Durante el resto de su vida, Tolstoy abogó por el uso de formas de resistencia pacíficas, no violentas, en la lucha por cambio social.
Gandhi, — la persona que asociamos con resistencia pacífica, no violenta — tenía 12 años cuando se publicó el libro de Tolstoy. Martin Luther King — el hombre que popularizó la resistencia pacífica, no violenta en los Estados Unidos — no nacería hasta 45 años más tarde.
En 1854, durante la Guerra de Crimea, le ordenaron
a una brigada ligera británica que atacara los
cañones del Imperio Ruso.
Una “brigada ligera” llevaba tan sólo armas ligeras, como sables y pistolas.
Alfred Lord Tennyson escribió acerca de este famoso ataque ha una muerte segura:
Media legua, media legua
Media legua ante ellos.
Por el valle de la Muerte
Cabalgaron los seiscientos.
“¡Adelante, Brigada Ligera!”
“¡Cargad sobre los cañones!”, dijo.
En el valle de la Muerte
Cabalgaron los seiscientos.
“¡Adelante, Brigada Ligera!”
¿Algún hombre desfallecido?
No, aunque los soldados supieran
Que era un desatino.

No estaban allí para replicar.
No estaban allí para razonar,
No estaban sino para vencer o morir. En el valle de la Muerte
Cabalgaron los seiscientos. Cañones a su derecha,

Cañones a su izquierda,

Cañones ante sí

Descargaron y tronaron;

Azotados por balas y metralla,
 Cabalgaron con audacia,

Hacia las fauces de la Muerte,

Hacia la boca del Infierno
 Cabalgaron los seiscientos.
Leo Tolstoy era un oficial de la artillería rusa en esa
guerra y fue transformado por ella para siempre. Esa guerra — la primera guerra moderna — llevó a Tolstoy al Sermón de la Montaña y lo convenció de la verdad en las palabras de Jesús.
“Benditos sean los que hacen la paz… benditos sean los humildes… benditos sean los misericordiosos…”
A Tolstoy lo nominaron al Premio Nobel 3 veces, pero cada vez le escribió al comité y les pidió que retiraran su nombre de consideración.
Cuando el público se enojó porque Tolstoy nunca recibió el Nobel, él confesó que lo había rechazado privadamente y escribió:
“En primer lugar, me ha salvado del predicamento de manejar tanto dinero, porque ese dinero, en mi opinión, sólo trae cosas malas.
En segundo lugar, me he sentido honrado de recibir tal simpatía de gente que ni siquiera he conocido.”
A Tolstoy lo amaba todo el mundo menos los líderes religiosos.

¿Recuerdas ese libro que escribió en 1882 acerca de las enseñanzas éticas de Jesús? No apareció en Rusia durante 24 años porque fue bloqueado por la Iglesia Ortodoxa, los líderes de la fe cristiana en Rusia. Estaban preocupados que Tolstoy pudiera haber estado refiriéndose a ellos cuando escribió:
“Estoy sentado sobre la espalda de un hombre, ahorcándolo y haciendo que me lleve y aún así me digo a mí mismo y a otros que me siento muy mal por el y quiero aligerar su carga de cualquier forma — excepto quitarme de encima suyo.”
Los líderes religiosos se enojaron de nuevo cuando Tolstoy escribió:
“Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie quiere cambiarse a sí mismo.”
Mark Twain, un contemporáneo de Tolstoy, puede haber estado haciendo una broma acerca de los líderes religiosos de los Estados Unidos cuando escribió:
“Si tratamos, podemos fácilmente aprender a soportar la adversidad. La de otra persona, me refiero.”
Tolstoy vio a Jesús y sus enseñanzas como oro
rodeado del fango de la religiosidad. Él dijo:
“La verdad, como el oro, no se obtiene con su crecimiento, sino al lavarle todo lo que no es oro.”
Esto me recuerda a la descripción de Miguel Ángel de cómo esculpió un ángel de un bloque de mármol:
“Simplemente retiré todo lo que no era un ángel.”
Ahora te dejo
Para considerar todo lo que te dijeron
Y lavar el fango del oro
Y retirar todo
Lo que no sea un ángel.
Roy H. Williams
1 Una confesión, de Tolstoy, (1882) fue titulada originalmente: Una introducción a la crítica de la teología dogmática.

NOTA: La teología dogmática no tiene nada qué ver con perros. — Indy Beagle

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El Memo del Lunes

Hombre muerde a perro

Lo predecible es el asesino silencioso de la persuasión.
Cuando la electricidad estática satura el cielo, eleva el pararrayos de los nuevo, lo sorprendente y lo diferente y deja que comience el concierto.
Lo resonante del gran tambor bajo va a hacer que tiemblen las cortinas mientras los láser iluminan la noche.
Dale a esa electricidad ansiosa algo en qué enfocarse. Gánate la atención de la tormenta. No nos digas: “Era una noche oscura y tormentosa”.
Ilumínala.
Cuando tu hoja dentada abra una grieta en el cielo y haga que grite la noche, vamos a elevar nuestras caras hacia lo mojado y reiremos hasta que la grama esté verde de nuevo.
Ilumínala.
Rara vez elevamos nuestras caras de estas pantallas destelleantes porque tú rara vez tienes algo nuevo qué decir. Nos quedamos viendo a la electricidad detrás del vidrio porque siempre es algo nuevo, siempre sorprendente, siempre diferente.
Míranos a los ojos y verás que la electricidad estática de nuestro aburrimiento siempre está allí, siempre ansiosa, siempre buscando un escape. Eleva tu pararrayos hacia esa oscuridad. Préndele fuego a nuestro mundo con lo inesperado. Te vamos a recompensar con nuestra atención.
Los duendes, las hadas, los espíritus y los elfos corren desnudos por la oscuridad, riéndose de todo, carcajeándose con felicidad, los ojos brillantes, los pies que vuelan, corren con abandono, sin miedo a nada.
¿A qué le tienes miedo?
¿Tú lees el relleno aburrido, lleno de datos? ¿O lees el relleno hecho de algo distinto?
Así como lees, así vas a escribir.
Cuando palabras coloridas e inesperadas llenen tu vista, habrás elevado tu pluma hacia la noche y la habrás llenado de la tinta de la luz eléctrica.
Ahora escribe.
Cuando no tengas nada qué decir, no dejes que nadie te convence de decirlo.
Pero cuando tengas algo qué decir, no lo digas en esquinas regulares y ordenadas. Dilo con el ritmo de hadas corriendo desnudas por la noche. Enfurécete, enfurécete en contra de la muerte de la luz.
En dónde comiences no es importante. Cómo procedas es todo lo que importa.

Así que diga. ¿Que pasa después?

Era la noche antes de Navidad y por toda la casa, ni una criatura se movía, ni siquiera el hada escondida detrás de las cortinas con un fósforo en una mano y una botella de vodka en la otra.
Este no es el final. Este no es ni siquiera el comienzo del final. Pero este es el fin del comienzo.
Así que dime, ¿qué sucede después?
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

Cómo reclutar y retener buenos empleados

El individualismo rudo es la esencia de los Estados Unidos.
También es la razón para que, como pueblo, se sientan aislados y solos.
Su enfoque en el éxito personal, individual es la razón por la que se sienten desconectados el uno del otro. Esto sucede aún en los matrimonios, de acuerdo a Ian Kerner, autor del libro Bueno, cuéntame de la última vez que tuviste sexo, y Terrence Real, autor de Nosotros: trascendiendo el Yo y Tú.
“El individualismo no es un hecho natural; tiene un pasado. En la época colonial en los Estados Unidos, la sociedad era comunal en una escala pequeña. Se trataba de granjas y pueblos pequeños y villas pequeñas. Cuando vivías cara a cara con tu vecino, era una realidad palpable que lo bueno de todos era lo bueno en cada uno. La virtud cívica era la fuerza que iba más allá de la gratificación individual. Era parte e ser una persona civilizada que tenías un sentido de virtud cívica. Con la Revolución Industrial, y el mito del hombre hecho por sí mismo, todo eso se fue por el caño y cada hombre tuvo que pelear por lo suyo.”
– Terrence Real
Estamos viviendo en una época muy conflictiva porque la mayoría de nosotros tenemos dos creencias que chocan entre sí. (1.) Creemos en una cultura de logros personales, “YO”; (2.) pero cuando nos acercamos a la cima de una sociedad de “NOSOTROS·, hay un deseo de encontrar nuestra tribu, de entrar, de pertenecer, de trabajar como grupo por el bien común.
El próximo año es la cima de nuestro actual “NOSOTROS”. Sucede una vez cada 80 años.
El anterior “NOSOTROS” se encumbró en 1943 cuando los Estados Unidos estaba unido en contra de Hitler. Nos lanzamos hacia algo más grande que nosotros; algo en lo que creíamos, algo que satisfacía nuestra necesidad de pertenecer y hacer una diferencia.
Y ahora sabes por qué vemos a todos esos grupos separatistas apasionados en las noticias cada semana.
Aquí te van las buenas noticias: puedes atrapar esa misma “necesidad de pertenecer” para reclutar y retener buenos empleados.
Indy Beagle will tell you about Culture Wizards
Los buenos empleados son atraídos a culturas con una cultura fuerte. Están buscando una compañía en la cual puedan creer, un lugar al que puedan pertenecer y en donde puedan hacer una diferencia.
Cuando quieres fortalecer tu cultura corporativa, tienes que publicar tus Principios Unificadores. Yo los he llamado antes nuestras declaraciones de “Nosotros Creemos”.
Publicarlos es la parte fácil. La parte difícil es que tienes que vivir de acuerdo a ellos.
Aproximadamente a los ocho minutos de su famoso discurso de TED-X en Puget Sound, Simon Sine dice:
“La meta no es simplemente contratar personas que necesitan un trabajo; es contratar personas que creen en lo que tú crees. Yo siempre digo eso, sabes, que si contratas gente sólo porque pueden hacer un trabajo, van a trabajar para ti por el dinero, pero que si creen en lo que tú crees, van a trabajar para ti con sangre, sudor y lágrimas.”
Indy Beagle te va a contar acerca de los Magos de la Cultura en la madriguera del conejo.
Roy H. Williams