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Archivo para febrero, 2018

Mundos externos, mundos internos

lunes, 26 de febrero de 2018 Sin comentarios

Mundos externos, mundos internos

Experimentamos la maravilla cuando nos damos cuenta de nuestro verdadero tamaño.

En las noches claras, cabalgamos una mota de polvo que gira alrededor de una bola de fuego a 11,000 grados, disparada a través de un vacío sin límites a 52 veces la velocidad de un disparo de rifle.

Y esa bola de fuego

es una entre billones

de bolas de fuego.

Y nuestra galaxia

es una entre billones

de galaxias.

Viendo las estrellas, conocemos nuestro verdadero tamaño.

En los días lluviosos, repasamos los álbumes desteñidos de nuestras mentes, celebrando victorias pequeñas y divertidas, reflexionando acerca de errores pasados, examinando eventos que van a dejar de existir cuando nos vayamos.

Y de nuevo, conocemos nuestro verdadero tamaño.

Jorge Luis Borges habla de su infinito universo interno en El Testigo.

“…el hombre, de niño, ha visto la cara de Woden, el horror divino y la exultación, el torpe ídolo de madera recargado de monedas romanas y de vestiduras pesadas, el sacrificio de caballos, perros y prisioneros. Antes del alba morirá y con él morirán, y no volverán, las últimas imágenes inmediatas de los ritos paganos; el mundo será un poco más pobre cuando este sajón haya muerto.

Hechos que pueblan el espacio y que tocan a su fin cuando alguien se muere pueden maravillarnos, pero una cosa, o un número infinito de cosas, muere en cada agonía, salvo que exista una memoria del universo, como han conjeturado los teósofos. En el tiempo hubo un día que apagó los últimos ojos que vieron a Cristo; la batalla de Junín y el amor de Helena murieron con la muerte de un hombre. ¿Qué morirá conmigo cuando yo muera, qué forma patética o deleznable perderá el mundo? ¿La voz de Macedonio Fernández, la imagen de un caballo colorado en el baldío de Serrano y de Charcas, una barra de azufre en el cajón de un escritorio de caoba?”

Roy Batty, el líder de los replicantes en Blade Runner (1982) habla de su propio universo interno justo antes de morir.

“He visto cosas que ustedes no creerían. Naves de ataque ardiendo justo a la orilla del cinturón de Orión. Vi los rayos C destellar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es el momento de morir.”

De igual forma, en Las primeras y las últimas cosas de Richard Hoggart, una vieja hace esta observación:

“Desde que Penélope Noakes de Duppas Hill se fue, no queda nadie que me vuelva a llamar Nellie, nunca más.”

Menciono estas cosas porque tú eres el único que pueblas tu universo privado con la gente y los eventos de tu propia escogencia.

Si no te gusta el mundo en el que vives, lo puedes cambiar.

La gente que ocupa el espacio a tu alrededor

pueden escoger estar allí en contra de tu voluntad.

Pero, sólo tú,

controlas quién es

quien ocupa

el terreno

ee tu mente.

Roy H. Williams

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Balance

lunes, 19 de febrero de 2018 Sin comentarios

Balance

El balance no es compromiso. Nace un universo cuando la gravedad se encuentra con la antigravedad, la materia con la antimateria, el Yin con el Yang y Lennon con McCartney.

El balance no es el promedio entre dos extremos. Es el precario punto medio entre subir y bajar. Es el último aliento de un viejo al cual le responde el primer sollozo de un bebé. Es la corriente eléctrica que salta entre el positivo y el negativo. Es el inquieto Paul McCartney juntándose con el calmado John Lennon.

Aquí vamos de nuevo con Lennon y McCartney. ¿Conoces esa historia?

Ninguno de los dos era tan bueno solo como lo eran juntos.

Lennon le agregaba profundidad a la superficialidad baja de McCartney.

McCartney le inyectaba esperanza a los gritos desesperados de John. Si has visto las máscaras de teatro de tragedia y comedia has visto las almas de Lennon y McCartney.

En una entrevista en 1980, John dijo:

“Paul aportaba una ligereza, un optimismo, mientras yo siempre me iba por la tristeza, los desacuerdos, las notas de blues.”

Ocasionalmente, tejían juntos dos canciones a medio terminar para crear un hit que ninguno de los dos hubiera hecho solo. En una ocasión, Paul contribuyó un pasaje enérgico: “Woke up, Fell out of bed, dragged a comb across my head… [Desperté, caí de la cama, arrastré un peine por mi cabeza] para insertarlo en la mitad de la queja de John: “I read the news today, oh boy… [Leí las noticias hoy, ay no]”.

Pero luego vino el momento en el que el feliz Paul MacCartney tuvo que escribirle una canción de aliento a un niño de 5 años con el corazón roto.

Ese niño era Julian Lennon, el hijo que John había abandonado para estar con su amante, Yoko Ono.

Paul escribió la canción mientras iba manejando para visitar a Julian y su madre, Cynthia, un mes después que John se hubiera ido de la casa de la familia.

“Comencé con la idea de `Hey Jules´- que era Julian – `don´t make it bad, take a sad song and make it better [toma una canción triste y hazla mejor].´ Pero luego cambié el nombre a `Jude´ porque pensé que eso sonaba un poco mejor.”

Cuando Paul tocó la canción para John, le aseguró que él cambiaría la frase “the movement you need is on your shoulder [el movimiento que necesitas está en tu hombro]”, porque Paul sentía que evocaba la imagen de una perica.

Lennon respondió: “No lo harás, lo sabes. Esa es la mejor frase en la canción.” Así que la frase se quedó.

“Hey Jude” pasó nueve semanas en el puesto número uno en los Estados Unidos, el mayor tiempo de todas las canciones de los Beatles y el single vendió ocho millones de copias. En el 2013, Billboard la nombró como la 10a mejor canción de todos los tiempos.

Cuando haces espacio para alguien que es esencialmente tu opuesto, te haces exponencialmente más fuerte, más atractivo y más efectivo.

Tu opuesto puede darte regalos que nadie más te puede dar.

Tu opuesto puede ver qué se esconde detrás de tu punto ciego y traerlo brillando a tu atención.

Tu opuesto está especialmente calificado para ser tu compañero en el viaje a las estrellas o tu némesis en la oscuridad.

Tus relaciones con ellos determinarán cuál de los dos van a ser.

¿Sabías que puedes escoger que te caiga bien alguien, independientemente que se lo hayan “ganado”?

¿Quién de las personas en tu vida es tu opuesto?

¿Saben ellos que los atesoras como algo positivo?

¿O simplemente se irritan?

Roy H. Williams

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¿Interpretaste mal los datos?

lunes, 12 de febrero de 2018 Sin comentarios

¿Interpretaste mal los datos?

“Los datos son concluyentes”, me dijo él, “nuestra proporción de cierre es mucho más alta cuando nuestros clientes nos llaman por teléfono en vez de ir a nuestra página web. Por lo tanto, debes escribir anuncios que hagan que lleven a los clientes al teléfono”.

“Estoy de acuerdo que los datos son concluyentes”, le dije, “y lo que dicen es que necesitas arreglar tu mediocre página web”.

La comunidad de investigación a abrazado una nueva palabra de moda. Ellos se deleitan en demandar que todo sea “basado en evidencia”. Es como escuchar un loro: “Basado en evidencia.” “Basado en evidencia.” “Basado en evidencia.” “Basado en evidencia.”

Por sí solas, estas palabras parecen inofensivas. Después de todo, cada idea nueva está basada en evidencia. Pero el lado altanero y endiablado de esta tendencia hacia la metodología “basada en evidencia” es que esa frase ha llegado a significar “científico, concluyente y, por lo tanto, más allá del debate”.

En otras palabras, si quieres que todo el mundo se calle y se trague tu recomendación, lo único que necesitas es alzar la voz y anunciar que está “basado en evidencia”.

Pienso que aprendieron este truco de los publicistas en línea. (Antes que la brocha ancha de esa aseveración pinte a personas inocentes con una falla que no es la de ellas, permíteme decir que conozco a varios brillantes publicistas en línea que recolectan datos de forma responsable y los examinan desde todas las perspectivas posibles. Ellos están de acuerdo con que los números pueden susurrar cosas opuestas cuando se miran desde ángulos distintos.*)

Nunca he visto a alguien tomar una decisión que no estuviera basada en evidencia.

Así que la cuestión no es si estás basando tus decisiones en evidencia. Por supuesto que lo estás haciendo. La cuestión es si estás interpretando la evidencia de forma correcta.

Yo explico cómo este sesgo cognitivo se ha convertido tan alarmantemente evidente de esta forma: “El intelecto siempre puede encontrar lógica para justificar lo que el corazón ya decidió. Consecuentemente, los datos muchas veces son utilizados en la misma forma en que un borracho utiliza un poste; para apoyarse, no para iluminarse.”

Examinemos los hechos.

HECHO: Los japoneses comen muy poca grasa y sufren menos ataques al corazón que los británicos o los estadounidenses.

HECHO: Los franceses comen mucha grasa y sufren menos ataques al corazón que los británicos o estadounidenses.

HECHO: Los japoneses no toman vino tinto y sufren menos ataques al corazón que los británicos o estadounidenses.

HECHO: Los italianos toman mucho vino tinto y sufren menos ataques al corazón que los británicos o estadounidenses.

HECHO: Los alemanes comen salchichas con cerveza y sufren menos ataques al corazón que los británicos o estadounidenses.

CONCLUSIÓN BASADA EN EVIDENCIA: Come y toma lo que quieras. Es hablar inglés lo que te mata.

La mala interpretación de los hechos es tan vieja como la humanidad. “Post hoc, ergo propter hoc”, es el nombre en latín antiguo para la esta falacia más común de la lógica. Significa: “la segunda cosa siguió a la primera cosa, por lo tanto, la primera cosa causó la segunda cosa.”

Pero la correlación rara vez indica causalidad.

Otra limitación de los hechos es que no te pueden decir qué es lo correcto de hacer. Sólo te pueden decir el resultado de lo que ya hiciste.

¿Estoy en contra de los datos? Claro que no. Los hechos son información y la información es poderosa.

Pero como todas las cosas poderosas, te pueden dañar si los manipulas mal.

Cinco seguros que deberías utilizar cuando estés evaluando hechos.

Pregunta:

  1. ¿Cuáles son los métodos de recolección de hechos?
  2. ¿Pueden esos métodos haber influido en los descubrimientos?
  3. ¿Existe otra forma de ver esos números? (O sea: ¿Están diciendo “lleva a los clientes a los teléfonos” o están diciendo “arregla el sitio web”?)
  4. ¿Hay alguna posibilidad que las personas que prepararon esta información tengan un sesgo o una agenda?
  5. Si lo que revelan los hechos es una sorpresa, ¿está esa sorpresa apoyada por indicadores afuera de los hechos?

Has escuchado que dicen que “los números no mienten”. Yo también lo he escuchado. Pero también recuerdo a mi abuelo Roy verme después que un vendedor que citaba hechos se fuera. Me dijo: “Pequeño Roy, nunca lo olvides: los números mienten cuando los mentirosos hacen números.”

Abuelo, han pasado cincuenta años.

Nunca lo olvidé.

Roy H. Williams

* Jeffrey y Bryan Eisenberg, Ryan Deiss, Cedric Yau, Michele Miller, Sarah Klenke, Austin Leonard, Robert Brace, Paul Boomer, (y todos los Magos de la Publicidad).

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Curiosidad y Maravilla

lunes, 5 de febrero de 2018 Sin comentarios

Curiosidad y Maravilla

El nombre Academia del Mago hace que muchas personas desprecien nuestra escuela sin saber nada acerca de nosotros.
Y esa, mi amigo, es la razón principal por la que escogimos el nombre. 🙂
No queremos que venga gente apretada.
Cuando la gente correcta — gente como tú — se topan con el nombre Academia del Mago, se llenan de curiosidad. Y entonces investigan. Visitan la página web, miran algunos videos, leen algunos Memos del Lunes por la Mañana.
Curiosidad y un hambre de maravilla son lo que que los alumnos de la Academia del Mago parecen tener en común.
Maravilla. ¿La recuerdas?
“Más tarde esa noche, cuando estábamos sentados en la estación del tren esperando abordar nuestro tren, abrí mi libreta de notas y escribí una pregunta al principio de la primera página: ¿En dónde encuentras la maravilla? Esa era la pregunta principal para un mago, seguro, pero también pensé que era una pregunta importante para cualquiera. La maravilla es algo que le importa a todos, pero que nadie discute y yo probablemente no era el único de mi generación que había pasado despierto una noche, sin poder dormir, tratando de descubrir cuándo todo se había vuelto tan aburrido y cómo regresar. ¿En dónde encuentras la maravilla? es una buena pregunta, pero acarrea una suposición implícita. La verdadera pregunta es, ¿En dónde encuentras la maravilla una vez la has perdido? Eso era lo que quería aprender en este viaje — por qué la pierdes y cómo recuperarla.” — Nate Staniforth, Aquí está la verdadera magia, págs. 114-115
La gente que carece de curiosidad
nunca encuentran el final del arcoiris
ni escuchan las campanillas a la medianoche con un amigo.
Ann Pratchett dijo:
“Nunca estés tan enfocado en lo que estás buscando que no te fijes en lo que verdaderamente encuentres.”
Glenn Gould estaba en una trayectoria similar cuando dijo:
“El propósito del arte no es la liberación de una expulsión momentánea de adrenalina, sino la construcción gradual, de por vida, de un estado de maravilla…”
Tom Robbins lo dijo en una forma en la que me incluye:
“Mucho de mi trabajo viene de lo que en Asia se llama `mente de maravilla´. No hay mucho de ´mente de maravilla´ en los que escriben literatura western contemporánea. Creo que eso es lo que les llama la atención a los lectores que son mis fans.”
Albert Einstein lo dijo primero:
“La cosa más bella que podemos experimentar es lo misterioso. Es la fuente de todo el arte y ciencia verdaderos. Aquél a quien la emoción le es extraña, aquél que ya no puede parar a maravillarse y quedarse envuelto en asombro, ya está muerto — sus ojos están cerrados.”
Pero G. K. Chesterton lo dijo resumido:
“Estamos sucumbiendo por falta de maravillarnos, no por falta de maravillas.”
La Academia del Mago enseña las artes de la comunicación. Éstas incluyen hablar y escribir, por supuesto, pero símbolos, colores, formas, música y números también son lenguaje. Y cada uno juega un papel en la publicidad y mercadeo exitosos.
Te comparto estas cosas porque
estoy pensando en el futuro.
Y lo que quiero que contenga.
La curiosidad es el regalo que podría darte.
Y la maravilla es lo que quiero que encuentres.
Estamos aquí cuando quieras visitarnos.
Roy H. Williams
Rector, La Academia del Mago

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