Archivo

Archivo para marzo, 2014

Nueve Voces, Nueve Películas

lunes, 31 de marzo de 2014 Sin comentarios

2014_13_Indy_B_DeMille

Nueve Voces, Nueve Películas

Cada uno de nosotros habla y escribe sin pensar. Es por esto que tando de lo que decimos es predecible. ¿Quieres ser más interesante? Escoge una perspectiva y un tiempo de verbo inusuales. En la mente de quien te escucha, una película comienza cada vez que hablas o escribes. ¿Hacia quién se dirige tu cámara?

Perspectiva de Primera Persona: “Yo, mi, mío, nosotros, nuestro.”

La persona que habla es la estrella de la película.

Perspectiva de Segunda Persona: “tú, tus.”

La persona que escucha es la estrella de la película.

Persepectiva de Tercera Persona: “Él, ella, eso, ellos.”

Una persona que no es el que habla o el que escucha es la estrella de la película.

Después que escogiste a tu estrella, debes decidir la acción. Los tiempos verbales que utilizas son el pasado, el presente, o el futuro. Deberías escoger estos tiempos verbales conscientemente, en vez de inconscientemente.

El tiempo pasado habla de la historia.

El tiempo presente habla de la acción mientras sucede, golpe-a-golpe.

El tiempo futuro es predictivo.

Cualquier historia puede ser contada en verbos en tiempo pasado, tiempo presente, o tiempo futuro.

Era la noche antes de Navidad y en toda la casa, ni una criatura se movía, ni siquiera un ratón.

Es la noche antes de Navidad y en toda la casa, ni una criatura se mueve, ni siquiera un ratón.

Va a ser la noche antes de Navidad y en toda la casa, ni una criatura se moverá, ni siquiera un ratón.

Ahora démosle un vistazo a 9 películas diferentes producidas de un mismo guión, utilizando 3 actores diferentes en 3 tiempos separados.

  1. Metí mis patas en agua caliente y temblé.

(Primera Persona, tiempo pasado. Narrativa históriza personal.)

2. Metiste mis patas en agua caliente y temblé.

(Segunda Persona, tiempo pasado. Una narrativa histórica acerca del que escucha.)

3. Ella metió mis patas en agua caliente y temblé.

(Tercera persona, tiempo pasado. Una narrativa histórica que describe las acciones de una personta que no es ni el que habla ni el que escucha.)

4. Meto mis patas en agua caliente y tiemblo.

(Primera persona, tiempo presente. Lo estoy haciendo en este momento.)

5. Tu metes mis patas en agua caliente y tiemblo.

(Segunda persona, tiempo presente. El que habla describe lo que el que escucha está haciendo, mientras sucede.)

6. Ella mete mis patas en el agua y tiemblo.

(Tercera persona, tiempo presente. El que habla está describiendo lo que otra persona está haciendo, mientras sucede.)

7. Voy a meter mis patas en agua caliente y temblaré.

(Primera persona, tiempo futuro. Predice la acción futura del que habla.)

8. Vas a meter mis patas en agua caliente y temblaré.

(Segunda persona, tiempo futuro. Una historia acerca de lo que el que escucha hará en el futuro. Esta voz es predictiva o profética.)

9. Ella va a meter mis patas en agua caliente y temblaré.

(Tercera persona, tiempo futuro. Una historia acerca de las acciones de otros que no han sucedido aún. De nuevo, predictiva o profética.)

La voz de cualquier historia se transforma cuando cambias el actor y el tiempo narrativo.

Haz visto las 9 películas y escuchado las 9 voces.

Haz sido cambiado para siempre. Ahora eres diferente. Llevas magia dentro de ti.

Hablarás con autoridad y la gente te escuchará.

Esta es mi bendición, construida en la segunda persona, que viaja a través de tu pasado (2 oraciones) y tu presente (2 oraciones) y mira tu futuro (1 oracion) en 5 líneas fáciles.

Esa última oración, por supuesto, fue por completo en el tiempo presente, confirmando mi presente… hacia ti.

Aruú.

Indiana Beagle

sustituyendo al Mago de la Publicidad quien se está tomando unas vacaciones cortas

Categories: El Memo del Lunes Tags:

Estadísticas contra Estereotipos

lunes, 24 de marzo de 2014 Sin comentarios

2014_12_MrStatistics_530

Estadísticas contra Estereotipos

Hoy lo llamamos Datos, pero lo solíamos llamar Estadísticas.

Las estadísticas son aburridas. Por eso un chico listo de Silicon Valley les dio un nombre nuevo y mejor.

Un científico está dispuesto a cambiar una creencia cuando se le presentan datos, hechos y lógica.

Pero muy pocos clientes son científicos. Es por eso que tienes que acomodarte a sus perspectivas, reforzar sus sesgos, anticipar sus preferencias y apalancar sus estereotipos.

En su libro, Cómo Ganar Amigos e Influenciar Personas, Dale Carnegie dijo: “Un hombre convencido en contra de su voluntad todavía tiene la misma opinión.”

Carnegie estaba citando a Benjamín Franklin, quien lo dijo 100 años antes.

Franklin descubrió la idea en un poema satírico, Hudibras, escrito por Samuel Butler 100 años antes de eso, en 1664.

Esa declaración: “Un hombre convencido en contra de su voluntad todavía tiene la misma opinión,” resonó con Carnegie, Franklin y Butler, al igual que lo hace con cada persona que ha intentado en vano utilizar hechos y lógica para sobreponer una idea.

En las palabras de Andrew Lang, generalmente usamos estadísticas: “como un borracho usa un poste, para sostenerse más que para iluminar.”

Esto es porque los datos, hechos y lógica no son las llaves de la mente.

Las llaves de la mente son las metáforas, conectando lo extraño con lo familiar, lo desconocido con lo conocido. Las metáforas utilizan pensamiento Simbólico, el único tipo de pensamiento que hace un puente entre lo inconsciente y lo consciente, el hemisferio derecho  y el izquierdo, la categoría y lo específico, el patrón y el propósito.

El pensamiento Verbal es el sonido de las palabras en tu mente.

El pensamiento Analítico abarca datos, hechos y lógica.

El pensamiento Abstracto abarca patrones de eventos y patrones de respuestas. Es una realidad no verbal, subjetiva, construida sobre preferencias, prejuicios y estereotipos.

El pensamiento simbólico es un puente que inicia en la tierra del pensamiento Abstracto y termina en la tierra del pensamiento Analítico. Las parábolas, la música y las metáforas son expresiones poderosas del pensamiento Simbólico. Cada una es más persuasiva que los Datos.

Has oído decir que: “Cada persona tiene derecho a su propia opinión, pero no sus propios hechos.” Sin embargo, constantemente fabricamos nuestros propios hechos de la tela de nuestras experiencias personales y prejuicios.

Un estereotipo no es más que un patrón que hemos observado. Este patrón no siempre es predictivo, pero sigue siendo un patrón y confiamos en él. Hacemos esto en la errada creencia de que hemos interpretado correctamente nuestras experiencias pasadas y de que nuestras preferencias y prejuicios son, de hecho, interpretaciones correctas y confiables de la realidad objetiva.

Somos una especie rara, rara, ¿verdad?

Somos los entrenadores en un partido de básquetbol.

Cedric encesta 4 canastas en menos de 2 minutos, por lo tanto concluímos que Cedric tiene “la mano caliente”, que “está en la zona y tiene una conexión con la pelota,” entonces les decimos a los demás jugadores que le pasen la pelota a Cedric.

 

¿Te sorprende enterarte que todos los datos indican claramente que un jugador que encesta 4 canastas consecutivas en menos de 2 minutos de tiempo de juego no tiene más probabilidades de encestar su próxima canasta que los demás? Pero todo entrenador, todo jugador y todo fan del deporte va a continuar pasándole la pelota a Cedric.

No confiamos en los hechos ni una fracción de lo que confiamos en nuestro corazón.

La publicidad digital vino para quedarse y nos provee de datos más allá de nuestra imaginación. Pero los datos no cambian las opiniones. En el mejor de los casos, refuerzan una decisión que ya había sido tomada en el corazón.

Gánate el corazón y la mente lo seguirá. No llenes tus mensajes de datos. En vez de eso, usa metáforas que conecten tu idea con el mundo de tu cliente. Porque un hombre convencido en contra de su voluntad todavía tiene la misma opinión.

Algunas cosas cambian lentamente. Algunas nunca.

Roy H. Williams

Categories: El Memo del Lunes Tags:

Identidad, Propósito y Aventura

lunes, 17 de marzo de 2014 Sin comentarios

2014_11_Beagle_IdentityTrio_540

Identidad, Propósito y Aventura

La gente dirige su atención a lo que sea que les dé un sentido de identidad, propósito y aventura.

Siempre debes recordar esto cuando estés elaborando publicidad.

Los fanáticos de un equipo deportivo son los miembros de un club.  Su equipo les da identidad, propósito y aventura. También los partidos políticos les dan a sus miembros identidad, propósito y aventura. Las organizaciones religiosas, los clubes de libros y los TLs del Tuiter les dan sus seguidores identidad, propósito y aventura.

Una abuela adora a sus nietos porque le dan identidad… propósito… y aventura.

¿Sabes qué obtiene un coleccionista de rocas de su colección de rocas? Identidad, propósito y aventura.

Cada uno de nosotros – todos nosotros – está a la caza de tesoros. Las diferencias entre nosotros se encuentran principalmente en las cosas que valoramos. Cuando una persona no valora lo que nosotros valoramos, pensamos un poco menos de ellos. Obviamente esa persona es superficial, estúpida, engañosa, o malvada.

Abraham Maslow creía que un tercio de nuestra sociedad vive abajo de la búsqueda de identidad, o arriba de ella. Aquéllos que viven abajo de la búsqueda están principalmente enfocados en asegurarse comida, resguardo y seguridad. Ésta es su realidad económica. Aquéllos que viven arriba de la búsqueda tienen un sentido claro de su identidad y conocen exactamente sus propósitos. Ésta es su realidad emocional. Sus aventuras dependen de nada fuera de sí mismos.

Aquéllos que viven abajo o arriba de la búsqueda de identidad son efectivamente inmunes a la publicidad. El primer grupo no puede pagar lo que estás vendiendo y al segundo grupo no le importa. Esta gente rara vez son clientes potenciales.

Afortunadamente para los negocios en todos lados, las dos terceras partes de nosotros compramos lo que compramos para recordarnos a nosotros mismos – y contarle al mundo a nuestro alrededor – quiénes somos. Éstas dos terceras partes de la sociedad son la columna vertebral de la economía. Tenemos necesidades que no han sido llenadas, hambres que no han sido satisfechas, sueños que no han sido cumplidos.

Los negocios existen para llenar esas necesidades, satisfacer esas hambres y cumplir esos sueños.

Hacemos y gastamos dinero principalmente para descubrir quiénes somos.

Esto sería triste

si no fuera tan divertido.

Vie à l’économie.

Roy H. Williams

Categories: El Memo del Lunes Tags:

Duros e Inconstantes Derrames de Belleza

lunes, 10 de marzo de 2014 Sin comentarios

2014_10_Beagle_Rose_530

Duros e Inconstantes Derrames de Belleza

Es viernes por la mañana, 7 de septiembre de 1951. John Steinbeck emerge desde el fondo de escribir Al Este del Edén para garabatearle una nota a su amigo, Pat Covici:

“Esta semana ha sido dura. Puse las fuerzas del mal contra un bien potencial. Ayer escribí lo que sucedió por fuera. Hoy tengo que demostrar qué resultó de eso. Esto es muy diferente de la dura escuela moderna. Creo que lo tengo que dejar asentado. Y lo haré. Los pedazos de oro en esta página son manchas de pensamientos bellos.”

Esas cuatro palabras, “manchas de pensamientos bellos”, me dejan saber que no estoy solo.

Otras seis palabras: “duros e inconstantes derrames de belleza”, aparecen cerca del final de una película italiana acerca de un tipo que, en su cumpleaños 65, comienza a revaluar su vida superficial. Esta película es visualmente rica, pero un poco deprimente.

La vida puede ser un poco deprimente también, aún cuando no sea superficial.

Las cosas visualmente ricas están en todo a nuestro alrededor pero estamos muy presionados para fijarnos. Estamos de cierto humor, de prisa, en problemas, en una crisis o incapacitados. Estamos ansiosos o enojados, distraídos o apenados, deslumbrados, endemoniados o arrastrados.

Y todavía esos derrames de belleza se insinúan – apenas se notan al principio – pero allí están, duros e inconstantes, milagros cojeantes y sonrientes que se aparecerían más seguido si tan solo nos fijáramos.

“Existe un camino hermoso que va de Ixopo y se adentra en las montañas. Esas montañas están cubiertas de hierba y son ondulantes y son hermosas más allá de cualquier canto…”

– Alan Paton, primera frase de Llora Por La Patria Amada

Una belleza profunda se puede encontrar frecuentemente en lo ordinario. ¿La buscas conmigo hoy? No cuesta nada y vale mucho.

Si la belleza está en el ojo del que la contempla, convirtámonos en contempladores.

Sí, la gente se va a reír de nosotros si vemos belleza en donde ellos no pueden. Pensemos que esa risa es nuestro regalo para ellos. Nosotros también nos deberíamos reír un poco.

Y ahora déjame que te cuente un secreto oscuro que también es una paradoja: la belleza más rica de todas – la que te quita el aliento – es profundamente aterradora. Me concede nueva vida cuando aparece, pero no la busco. Pues esta rica belleza sólo sucede cuando colapsa mi mundo y mi única esperanza es Dios.

Tal vez tú también te has encontrado allí.

Hay un aleteo, un movimiento de vida cuando estamos in extremis, un rearreglo de prioridades, profundo y claro. El problema que está a punto de tragarte entero se transforma en una poza de agua que sirve como lupa y por un momento ves todo claro.

Como ya lo dije, no busco esta rica belleza, pues es aterradora.

Cobarde que soy, continuaré viviendo sin una crisis que todo lo consuma por todo el tiempo que pueda y haré lo mejor de mí para estar satisfecho con los duros e inconstantes derrames de belleza que son las manchas de pensamientos bellos.

Dorothy Parker tenía razón: “Se hastían de la calma los que conocen la tormenta.”

Aún así, busquemos la belleza – en la calma – de lo ordinario.

Roy H. Williams

 

in ex·tre·mis (ĭn ĕk-strē′mĭs) adv.

1. En el momento de la muerte.

2. En circunstancias graves o extremas.

Categories: El Memo del Lunes Tags:

Las Marcas Se Construyen Sobre Creencias Básicas

lunes, 3 de marzo de 2014 Sin comentarios

2014_09_BeagleAndNarcissus_530

Las Marcas Se Construyen Sobre Creencias Básicas

Miro al espejo y veo a la persona que creo que soy. Tú me miras y ves a la persona que crees que soy. No vemos a la misma persona.

También los negocios se miran diferentes a sí mismos de lo que los miran sus clientes.

Un adulador disfrazado de consultor de marca te ayudará a crear un auto-retrato idealizado y te dirá que es tu marca. Dije “idealizado” porque nosotros los empresarios nos juzgamos por nuestras intenciones. Los clientes nos juzgan por nuestras acciones.

La paz interior viene de que te guste la persona que ves en el espejo.

Pero la atracción de marca sucede cuando el cliente mira tu compañía y ve un reflejo de él mismo.

Nos atraen las marcas que representan algo en lo que creemos. De igual forma, nos atraen los shows de televisión, las películas, los libros, las websites, los podcasts, los noticieros y las canciones que confirman lo que creemos. Esto se conoce en psicología como “sesgo de confirmación.”

Permíteme decirlo claro: Si cuestionas las creencias básicas de una persona, te van a evitar. Está de acuerdo con esas creencias y les vas a caer bien. Ésta es la esencia de la construcción de marca.

Pero no todo el mundo cree en las mismas cosas. Es por eso que un constructor de marca debe escoger a quién no perder. No existe un mensaje, un sistema de creencias, que le atraiga a todo el mundo.

El partido democrático y el partido republicano dominan la política estadounidense aún y cuando únicamente el cincuenta y ocho por ciento de los estadounidense se alinean con una de estas dos marcas.

En una encuesta de auto-denominados “demócratas liberales” y auto-denominados “republicanos conservadores”, Experian Simmons identificó los 15 programas de televisión más vistos de cada grupo.

Ni un sólo programa estaba en ambas listas.

Ni uno.

Los liberales prefieren programas de ambigüedad moral como Mad Men, Dexter, 90210 y Breaking Bad, en donde los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos.

“No pretendo trivializarlo, pero los demócratas parecen favorecer programas acerca de personas dañadas”, dice John Fetto, gerente senior de mercadeo en Experian Simmons. “Estos son el tipo de programas que evitan los republicanos.”

Los conservadores prefieren programas en donde el trabajo duro y el talento son recompensados claramente. Los programas reality y concursos como American Idol, Dancing with the Stars, Survivor y The Bachelor puntearon alto con este grupo.

Información interesante, ¿verdad? Pero no tan sorprendente cuando lo piensas bien. Narciso vio su reflejo en una poza de agua y se enamoró de la persona que vio.

El sesgo de confirmación ataca de nuevo.

¿Cómo puedes utilizar esta información para ganar dinero?

1. Deja de tratar de cambiar la opinion de tu cliente.

2. Diles que tienen la razón.

3. Confirma sus sospechas.

4. Demoniza a sus enemigos.

5. Permite que se miren a sí mismos cuando te miren a ti.

Haz estas cosas y vas a ganar más dinero. Usualmente, mucho más dinero.

Pero una cosa extraña sucede cuando tú

“te dejas llevar por llevarte bien,” cuando tú

estás de acuerdo con gente a la que no respetas, cuando tú

dejas de hablar en contra de la injusticia, cuando tú

permites que la etiqueta y la conveniencia reemplacen calladamente a

la compación y la valentía:

Miras al espejo y ya no te gusta lo que ves.

¿Cómo nos conservamos abiertos a ver cosas desde una nueva perspectiva sin perder la claridad de nosotros mismos en el proceso?

Si alguna vez lo descifras, cuéntame.

Roy H. Williams.

La pintura al principio de la página es un detalle de Eco y Narciso (1903) de John William Waterhouse.

Categories: El Memo del Lunes Tags: