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El Memo del Lunes

¿Eres un gerente o un líder?

El ochenta y ocho por ciento de las compañías de Fortune 500 que existían en 1955 ya no están. Puf.
La mitad se marchitó porque tenían un gerente en el rol de Director en Jefe cuando necesitaban desesperadamente de un líder. La otra mitad las destruyó un líder cuando un gerente hubiera mantenido a flote a la compañía y la hubiera hecho crecer de forma gradual.
El rol más importante de una Junta Directiva es saber cuándo su compañía necesita un líder y cuándo necesita un gerente.
Los gerentes prefieren el cambio gradual, la evolución.
Los líderes prefieren el cambio exponencial, la revolución.
Los líderes cuidan el status quo. “Si no está roto, no lo arregles.”
Los líderes se inventan nuevas formas de pensar. “Si no está roto, rómpelo, para poder crear algo nuevo”.
Los gerentes prefieren un mapa y un camino.
Los líderes prefieren el territorio sin explorar.
Los gerentes dicen: “Listos, Apunten, Fuego”.
Los líderes dicen: “Listos, Fuego, Apunten”. Pero esto no es tan loco como suena. Cuando disparas un cañón, esto se llama encontrar tu rango.
Los gerentes se enfocan en planificar y ejecutar.
Los líderes se enfocan en improvisar y e innovar.
Los gerentes hacen gráficas de organización.
Los líderes hacen desórdenes.
A los gerentes les otorgan autoridad sobre otros.
A los líderes los siguen otros de forma voluntaria.
Kodak, Blockbuster, MySpace, General Motor y General Electric eran arrolladoramente dominantes en sus categorías hasta que sus Directores Ejecutivos — Gerentes se durmieron cuidando el status quo.
No creas que el internet mató a K-Mart, Montgomery Wards, Sears, J. C. Penny o Bed Bath & Beyond. Walmart vende todos esos mismos productos y aún les va bien porque ellos vieron cómo cambiaba rápidamente el mercado en agosto del 2016 y respondieron poniendo al líder visionario Marc Lore a cargo de las operaciones electrónicas de Walmart US.
Amazon hizo $398.8 millardos en el 2021.
Walmart hizo $488 millardos.
Los gerentes creen equivocadamente que pueden liderar.
Los líderes creen equivocadamente que pueden gerenciar.
Yo sólo conozco a dos personas que pueden hacer ambas cosas. Dewey Jenkins es una de ellas.
Si yo hubiera escrito esas palabras durante los 10 años que Dewey y yo trabajamos juntos, hubiera sonado a lisonja. Pero ahora que está retirado y yo me hice a un lado, soy libre de escribir la verdad.
Las buenas madres también pueden desempeñar ambas funciones. Cada buena madre es un gerente milagroso y un líder visionario.
A mí me crió una madre extremadamente buena y mis hijos fueron criados por otra.
Los buenos gerentes saben qué proteger “a toda costa”. Ellos saben qué no cambiar.
Los malos gerentes sólo buscan el cumplimiento y la conformidad, ciegos a las habilidades especiales que se esconden dentro de sus empleados. Pero los buenos gerentes miran esas habilidades especiales y las llaman a la superficie en donde pueden brillar. Un buen gerente alienta tu habilidad especial y la usa a su máximo efecto, a la vez que te une a alguien que brilla en un área en donde tú eres débil.
Cuando miras un duo legendario, puedes estar seguro que un gerente brillante los unió.
El genio de los líderes visionarios es que pueden atacar a toda velocidad cuando ven una oportunidad en el horizonte. Cuando ven que viene una tormenta, maniobran fuera de su paso.
Los líderes visionarios reconocen qué ya no funciona y no titubean en cambiarlo. Bang. Fuera.
Si quieres escuchar los pensamientos internos de líderes visionarios y entender cómo funciona su mente, sólo hay dos libros que necesitas leer.
Sam Walton: Made in America (John Huey y Sam Walton)
Iacocca: An Autobiography (Lee Iacocca y William Novak)
Como bono especial para ti, dale un vistazo a Where Have All The Leaders Gone? — un volumen delgado escrito por Lee Iacocca cuando tenía 82 años.
Amo ese libro.
Y también te amo a ti.
Gracias por leer mis divagaciones.
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

El problema con Platón

Anne Lamott escribió Bird by Bird, (Pájaro por pájaro) un libro maravilloso acerca de escribir. En él, ella dice:
“Convertirse en escritor se trata de volverse consciente. Cuando eres consciente y escribes desde un lugar de percepción y simplicidad y verdadero interés por la verdad, vas a tener la habilidad de encender las luces para tu lector. Ellos van a reconocer sus vidas y la verdad en lo que dices, en las imágenes que pintas y esto decrece la terrible sensación de aislamiento que hemos tenido durante demasiado tiempo.”
Yo voy a tratar de hacer eso hoy. Voy a tratar de escribir “desde un lugar de percepción y simplicidad y verdadero interés por la verdad”.
Espero tener éxito, pero tú tendrás que ser el juez de eso.
Otro de mis párrafos favoritos de Pájaro por pájaro es cuando Anne Lamott dice:
“Yo conozco a algunos excelentes escritores, escritores que amas, que escriben hermoso y que han hecho una buena cantidad de dinero y ni uno de ellos se sienta frecuentemente a sentirse salvajamente entusiasmados y confiados. Ni uno de ellos escribe primeros borradores elegantes. Está bien, uno de ellos sí lo hace, pero no nos cae muy bien. No creemos que ella tenga una vida interior plena o que Dios la quiere, ni siquiera que la soporte. (Aunque cuando le mencioné esto a mi amigo sacerdote Tom, él dijo que puedes suponer con certeza que has creado Dios a tu propia imagen cuando resulta que Dios detesta a todas las mismas personas que tú.)”
Yo he citado al amigo de Anne con frecuencia porque yo creo que su notable declaración vale la pena ser repetida: “Puedes suponer con certeza que has creado Dios a tu propia imagen cuando resulta que Dios detesta a todas las mismas personas que tú”.
Te acabo de escribir acerca de mi primer empleo en la radio. Fue en una estación cristiana en Tulsa, propiedad de un hombre maravilloso llamado Stuart quien vivía en Carolina del Norte. Él era imposiblemente alto y delgado y se miraba exactamente igual a un Abraham Lincoln sin barba.
Yo llevaba allí apenas un par de años cuando Stuart voló a Tulsa, llamó a todos los de la estación de radio, nos metió a todos en la sala de conferencias y dijo: “La gente que trabaja en los medios cristianos frecuentemente mira y escucha cosas que los descorazonan”. Su cara se alargó y pareció triste cuando dijo: “Y se amargan”.
Yo pude notar que estaba luchando para encontrar las palabras correctas mientras miraba hacia el suelo. Luego de un largo silencio, me vio a los ojos y dijo: “Prométeme que nunca te vas a amargar”.
Yo lo vi a los ojos y asentí con la cabeza. Uno a uno, él vio a los ojos a cada uno de los empleados hasta que asentían o decían en voz alta: “Prometo nunca amargarme”.
Cuando había extraído esa promesa solemne de cada uno de nosotros, se fue al aeropuerto y voló de regreso a casa.
Fue una reunión muy breve que sucedió hace 40 años, pero nunca la he olvidado.
Y nunca me amargué.
En años siguientes, me comencé a identificar como un “seguidor de Jesús”, en vez de llamarme a mí mismo cristiano, porque “cristiano” comenzó a significar algo que no creo que fuera la intención de Jesús.
Me incomoda cuando la gente firma el nombre de Dios bajo cosas que Jesús nunca dijo.
A Thomas Jefferson, también, le incomodaban los cristianos que utilizaban la lógica de Platón para extrapolar verdades de la Biblia.
Los platónicos1 argumentan: “Si esta declaración en la Biblia es cierta, entonces por extensión esta segunda cosa es cierta. Y si esa segunda cosa es cierta, entonces por extensión esta tercera cosa es cierta”.
Yo he estado leyendo la correspondencia personal de Thomas Jefferson en los archivos nacionales en founder.archives.gov
Hace doscientos seis años — el 16 de octubre de 1816 — George Logan le escribió una carta a su amigo, Thomas Jefferson, felicitándolo por publicar,
“Un sistema de ética extraído de las Sagradas Escrituras, tendiendo a sostener la máxima correcta — que la religión debería influir en lo político así como en la conducta moral del hombre… Es de lamentarse que exista aún entre cristianos profesos una aversión a que sus máximas políticas y transacciones se vean sujetas a las reglas de la cristiandad… La cristiandad hasta ahora (salvo en unas escasas instancias) ha sufrido por su conexión con la política civil: y por la misma naturaleza de la sociedad civil, debe sufrir en esta conexión; hasta que ambos el aprendizaje y el poder sean transferidos a las manos de hombres virtuosos y sean sujetos a la piedad.”
En esencia, George Logan estaba sugiriendo que los cristianos deberían tomar las riendas del poder en el gobierno.
Thomas Jefferson le contestó a George Logan el 12 de noviembre de 1816, diciendo:
“Estoy muy sorprendido por la idea que parece haberse esparcido: que yo propongo publicar algo sobre el tema de religión. Y esto se dice haber salido de una carta mía a mi amigo Charles Thomson, en donde ciertamente no hay rastros de una idea semejante.”
Exactamente 253 palabras más adelante, Jefferson concluye su respuesta a la sugerencia de George Logan recordándole lo que sucedió en Inglaterra.
Thomas Jefferson dijo que la gente había creído equivocadamente que él —Jefferson — estaba planeando publicar un libro acerca de Ética Bíblica en el Gobierno por algo que él había escrito en una carta a Charles Thomson el 9 de enero de 1816.
Yo no descansé hasta encontrar esa carta a Thomson.
Permíteme ponerte esto en contexto: Charles Thomson había publicado recientemente Una sinopsis de los cuatro evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) y le había enviado una copia a Jefferson. En su carta de “Gracias” a Thomson, Jefferson le dijo que él ya había comprado una copia y la había cortado para poder extraer las palabras de Jesús y pegarlas en un libro en blanco:
“Yo también ya hice un pequeño libro… el que llamo la Filosofía de Jesús… hecho de cortar los textos del libro y ordenarlos en las páginas de un libro en blanco, en un orden particular de tiempo o tema. Es un documento de prueba que soy un verdadero cristiano… un discípulo de las doctrinas de Jesús, muy distinto de los platónicos1, quienes me llaman infiel, mientras sacan todos sus dogmas característicos de lo que su Autor nunca dijo ni vio.”
Y ahora te voy a contar algo un poco divertido.
Yo iba a compartir lo que dijo Gandhi en 1926, pero decidí que primero necesitaba verificar que Gandhi lo hubiera dicho realmente, así que busqué en dónde lo había dicho y a quién le estaba hablando2.
La entrada al principio de mi búsqueda de Google abrió con la declaración: “¿Cuántas veces me he topado con esta cita atribuida a Mahatma Gandhi? ‘Me gusta su Cristo. Lo que no me gusta son sus cristianos. Ustedes los cristianos son tan distintos a su Cristo.’ Tenemos que dejar de usar esta cita.”
El artículo continuó diciendo: “En primer lugar, Gandhi no era una autoridad acerca de Jesús. Cuando él dice ‘Me gusta su Cristo’, él se está refiriendo a un Jesús de su propia autoría, un Jesús sacado desordenadamente de las páginas de las Escrituras, un Jesús a lo Jefferson…”
Cuando este tipo verdaderamente quiso desprestigiar a Gandhi, lo comparó a Thomas Jefferson.
Pero supongo que algunas cosas nunca cambian.
(Pero aún no me amargo, Stuart, te lo prometo. Espero que tú estés bien.)
Roy H. Williams
NOTA DE INDY — Esta es la quinta semana seguida en la que el mago no ha escrito mucho acerca de la publicidad. No te preocupes. He estado viendo por encima de su hombro, sacando todos los mejores consejos que él le ha dado a sus clientes esta semana y te los voy a compartir en la madriguera del conejo. Sólo haz clic sobre la imagen de Anne Lamott al principio de la página en la que estás.
1 De acuerdo a la Enciclopedia Británica en www.britannica.com, “los platónicos cristianos… consideraban la filosofía platónica como el mejor instrumento disponible para entender y defender las enseñanzas de las Escrituras y la tradición de la iglesia.”
2 Lo más temprano que se haya reportado a Gandhi decir algo semejante pueden encontrarse en: Harvard Crimson newspaper of January 11, 1927.

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El Memo del Lunes

Libertad y responsabilidad

Mi amigo siempre está gritando acerca de su Libertad. Es la única canción que canta.
La Libertad es una cosa buena, pero nuestro amor por la libertad es la razón por la que las familias se están encogiendo. Los niños son una responsabilidad.
La Liberad y la Responsabilidad son opuestos en pareja, una dualidad. Mientras más tienes de una, menos tienes de la otra.
Yo había escrito sólo esas pocas palabras cuando recibí una solicitud del Instituto Estadounidense de Pequeñas Empresas para responder a una pregunta de Glenn en Calgary: él quería que yo predijera las Cinco Principales Cualidades de un Consultor de Publicidad en el 2023.
Yo tenía la Libertad para responder como yo quisiera. Podía ser descuidado, divertido, tierno, auto complaciente, despectivo, culto, insultante, pedante o predecible. Mi Libertad estaba sin restricciones. Pero también tenía la Responsabilidad de darle a Glenn una lista de cinco metas específicas y alcanzables que lo harían a él y a sus clientes más exitosos.
I told Glenn the Top Five Qualities for 2023 would be these:
La habilidad de escribir buenos anuncios. Nunca he visto un negocio que falle debido a alcanzar a “las personas incorrectas”. Los negocios fallan porque dicen las cosas incorrectas.
Saber cómo diferenciar un negocio de su categoría. Debes hacer que el negocio de tu cliente sea distintivo y memorable.
Franqueza. Debes estar dispuesto a aceptar responsabilidad por el fracaso de tu campaña publicitaria.
La valentía de decir lo que necesita ser dicho al dueño del negocio. Así es como evitas campañas que fracasan.
La sabiduría para saber que la buena publicidad no va a reparar un negocio roto. Escoge a tus clientes con cuidado, Glenn.
La Depresión y la Felicidad son otra dualidad. Mientras más tienes de una, menos tienes de la otra.
El orgullo — la inhabilidad de sentirte agradecido — es lo que nos previene de sentir felicidad. La voz incorpórea que nos dices que necesitamos ser “personas orgullosas, auto creadas”, es el demonio que nos roba de nuestra felicidad.
La depresión es enojo desenfocado. La felicidad es la gratitud desenfocada. Mientras más tienes de una, menos tienes de la otra.
Si buscas razones por las cuales estar enojado, vas a encontrarlas. Si buscas razones por las cuales estar agradecido, vas a encontrarlas.
No estés enojado. Está agradecido.
La Justicia y la Misericordia son una tercera dualidad. Y la lucha de poder entre ellas es intensa.
Las únicas decisiones difíciles en la vida son cuando uno tiene que escoger entre dos cosas buenas.
La Justicia y la Misericordia ambas son dos cosas buenas. Cuando encuentras la lucha de poder entre ellas, ¿a cuál le vas?
La Oportunidad y la Seguridad, una cuarta dualidad.
Cuando incrementa la Oportunidad, la Seguridad declina. Esto suena como Riesgo y Recompensa, pero no lo es. Si el Riesgo y la Recompensa fueran una dualidad, incrementar tu riesgo decrecería tu recompensa. Pero un riesgo incrementado de fracaso incrementa una recompensa potencial. Esto hace que el Riesgo y la Recompensa sean una potencialidad sincronizada contenida en su totalidad dentro del reino de la Oportunidad.
Al final del día, todo se trata de Decisiones.
Nuestro plan siempre es tomar buenas decisiones, no malas decisiones. Pero la mayor parte de decisiones no son buenas ni malas en el momento en que las tomamos. Se tornan buenas o malas en retrospectiva. Se tornan buenas o malas debido a sus consecuencias. El resultado nunca está claro hasta que se acaba el show.
Aprendemos más de nuestros propios fracasos que lo que aprendemos de nuestros éxitos. Las buenas decisiones vienen de la experiencia. La experiencia viene de malas decisiones.
No puedes juzgar la experiencia de una persona por su edad. Sólo puedes juzgarla por lo que han experimentado. Una persona puede tener 30 años de experiencia o puede tener 1 año de experiencia, 30 veces.
¿Cuál tienes tú? ¿Vas a escoger abrazar el riesgo y aceptar las palizas cuando fracases y aprender las lecciones difíciles y ganar victorias enormes? La oportunidad es una cosa buena.
Pero, de nuevo, también lo es la Seguridad.
Roy H. Williams

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El Memo del Lunes

Cómo conocí a Indy Beagle

Yo era el chico nuevo en una ciudad nueva, arreglándome para comenzar la primaria.
Nos habíamos mudado a una casa alquilada más allá del perímetro externo de Skiatook, Oklahoma. No había otras casas a la visa, así que no había vecinos qué visitar, amigos nuevos qué hacer, nada más que caminar en círculos.
El colegio aún no había comenzado. Nuestra casa — como la mayor parte de casas en ese entonces — no tenía aire acondicionado.
El aire de Oklahoma era demasiado caliente, demasiado polvoroso para respirarse.
Allí fue cuando Indy se apareció y se presentó a sí mismo.
Él dijo: “¿Qué estás haciendo?”
“Camino en círculos.”
“¿Lo puedo hacer contigo?”
“Claro.”
No me sorprendió que Indy pudiera hablar y no me sorprendió que pudiera entrar en fotografías y pinturas y hablarles a las personas en ellas. Cuando salía de esas imágenes, me contaba las historias más asombrosas.
Indy sugirió que me convirtiera en escritor.
El verano siguiente, yo era el chico nuevo en otra ciudad nueva — Broken Arrow — pero teníamos vecinos y un parque y una casa con aire acondicionado. La Sra. Fisher le leía a la clase durante más o menos 15 minutos cada día mientras Indy dormía debajo de mi escritorio. Ella leía la Red de Charlotte y El sótano hasta abajo y luego nos dijo que escribiéramos un poema acerca de cualquier cosa que quisiéramos.
Yo escribí un poema acerca de un perro.
Todos estuvieron impresionados, hasta la Sra. Fisher.
Pennie y yo teníamos 19 años y ya habíamos estado casado más o menos un año cuando lancé “Daybreak”, un mensaje diario pregrabado de aliento que podías escuchar si conocías el número correcto de teléfono qué marcar. No podías dejar un mensaje porque era una máquina sólo de mensajes salientes que Pennie y yo alquilamos de la compañía de teléfonos por US$50 al mes. Nunca le dije a nadie mi nombre o cómo me podían contactar. “Daybreak” era sólo la voz de un extraño en el teléfono, hablándote como si te conociera. Me despertaba antes del amanecer todos los días y pasaba un par de horas escribiendo y grabando un nuevo mensaje de 2 minutos y luego me iba a trabajar.
Las máquinas de fax aún no habían sido inventadas. El internet ni siquiera era una fantasía.
“Daybreak” creció a tal punto en donde Pennie y yo tuvimos que agregar una línea adicional y alquilar una segunda máquina contestadora de la compañía de teléfonos porque demasiadas personas obtenían un tono de ocupado cuando llamaban.
One thousand different “Daybreak” messages were written and recorded in 1,000 days between 1977 and 1980.
“Daybreak” cost us about $130 month which is a lot of money when you make $3.35 an hour before taxes.
With 25% of our income going down those telephone lines each day, I got a second job monitoring an automated radio station in Tulsa once a week. I was given the shift that no one wanted. I went to work each Friday night at midnight and worked until 11AM on Saturday morning. Indy would always go with me to keep me company.
I had been there for more than a year when the General Manager walked in one Saturday morning about 9AM with a few notes scribbled on the back of a napkin about “Amir’s Persian Imports,” a local place that sold Persian rugs. He asked me to write an ad for them, so I wrote a 60-second story that took listeners into the sky on a magic carpet ride.
The ad performed well. Amir was impressed. My boss was impressed enough to offer me a full-time job.
Indy just smiled and winked at me.
Se escribieron mil diferentes mensajes de “Daybreak” y se grabaron en 1,000 días entre 1977 y 1980.
“Daybreak” nos costó alrededor de US$130 al mes, lo cual es mucho dinero cuando haces $3.35 la hora antes de impuestos.
Con el 25% de nuestros ingresos yéndose por esas líneas de teléfono todos los días, yo agarré un segundo trabajo monitoreando una estación de radio automatizada en Tulsa, una vez a la semana. Me dieron el turno que nadie quería. Me iba a trabajar cada viernes a la media noche, hasta las 11AM del sábado por la mañana. Indy siempre se iba conmigo y me hacía compañía.
Yo ya tenía más de un año de estar allí cuando el gerente general entró una mañana de sábado como a las 9AM con algunas notas garabateadas en la parte de atrás de una servilleta acerca de “Importaciones persas de Amir”, un lugar local que vendía alfombras persas. Me pidió que escribiera un anuncio para ellos, así que escribí una historia de 60 segundos que llevó a los escuchas por el cielo en un viaje sobre una alfombra mágica.
Al anuncio le fue bien. Amir estaba impresionado. Mi jefe estuvo lo suficientemente impresionado para ofrecerme un trabajo de tiempo completo.
Indy sólo me sonrió y me hizo un guiño.
Roy H. Williams