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El Memo del Lunes

Yo y Nueva Orleans

Yo he dicho durante 20 años que voy a escribir una película de amigos acerca de Jesús y los 12. Tengo todo en mi cabeza.
¿Pero quién soy yo para ponerle palabras en la boca a Jesús? La idea de crear un Jesús ficticio que dice y hace cosas que no están en la Biblia podría fácilmente ser el pináculo de la soberbia.
Yo creo que a John Steinbeck lo atrapó un miedo similar. Él e Elaine alquilaron una cabaña en Inglaterra de 1956 a 1959 para que él pudiera trabajar en su modernización al Siglo XX de Le Morte d’Artur de Thomas Malory, junto con su historia de Don Quijote como un viejo en California que ha visto demasiadas películas de vaqueros en la tele.
Él explicó su motivo para Le Morte d’Artur justo antes de dejar Inglaterra.
“Malory escribió las historias para y a su época. Cualquier hombre que lo escuchara conocía cada palabra y cada referencia. NO había nada oscuro, él escribió en la lengua clara y común de su época y país. Pero eso ha cambiado — las palabras y referencias ya no son propiedad común, ya que ha surgido un nuevo lenguaje. Malory no escribió las historias. Él simplemente las escribió para su época y su época las entendió… Y con eso, casi por arte de magia, las palabras comenzaron a fluir…”
– John Steinbeck, de una carta de fecha 27 de marzo, 1959.
Las obras inconclusas de Steinbeck, El Rey Arturo y sus nobles caballeros y Don Keehan, Alguacil de Manchon, son ambas sorprendentes y él nunca explicó por qué no las publicó. Pero habiendo leído todo lo que escribió Steinbeck — incluyendo 50 años de su correspondencia privada publicada como Una vida en cartas — estoy convencido que John Steinbeck escuchó la misma voz en su mente que yo escucho en la mía: “¿Pero quién demonios te crees que eres?”
Aún así, me mantengo comprometido a realizar mi película de amigos acerca de Jesús y los 12.
Se me ocurrió hace 2 años que podría ahorrar un montón de dinero en diseño de set y vestuario si mudara mi historia del Israel de hace 2,000 años a la ciudad de Nueva Orleans de hoy; gente interesante en ropa cómoda en una ciudad colorida.
Qué poco sabía que Chris Poché ya tenía mi idea. Pero Chris no descubrió su película de amigos en la Biblia. Chris Poché, al igual que John Steinbeck, vio una película de amigos en Don Quijote de la Mancha.
En una entrevista reciente con Mike Rowe, Poché dijo:
“Y cuando comencé a leerlo, lo que me impresionó fue que no es una gran historia épica. Es pequeña. Él nunca sale de su vecindario. Él sale sobre su decrépito caballo que no puede ir muy lejos. Él simplemente cabalga alrededor del vecindario haciendo locuras. Y lo leo y pienso: ‘Bueno, eso podría pasarle a cualquiera, en cualquier lugar, en cualquier época. Yo no necesito el desierto en España de 1605. No necesito ver al monstruo a través de sus ojos. Ese molino de viento no era un gigante. Ese era todo el punto. Él está loco… Tal vez yo puedo hacer esta película justo aquí. No importa dónde sea. No importa en qué año sea. Le podría suceder a cualquiera.’ Qué poco sabía yo, que en ese momento, me estaba sucediendo a mí.”
Chris Poché de Nueva Orleans es lo que los cognoscenti de la Academia del Mago llamamos “nuestra clase de loco”. Y es esta especial clase de locura que ha hecho que Chris y una docena de sus amigos sean una parte importante de Mardi Gras.
“Todo el mundo en Nueva Orleans es Don Quijote. Todo el mundo. Ese estúpido pequeño club de Mardi Gras sucedió porque yo vi a mi amigo que es mi cómplice para todas las cosas estúpidas. Lo vi y le dije: ‘¿Sabes qué? Vamos a comenzar uno de esos clubes, pero no vamos a desfilar, vamos a salir cabalgando en esos sofás motorizados disfrazados de reptiles.’ Y él dijo: ‘Sí.’ Y ocho meses más tarde, estábamos en uno de los desfiles más grandes porque todo el mundo aquí apoya la locura y los desafíos quijotescos. Nadie te mira como si estuvieras loco. Te miran como: ‘Hey, esa es una idea fantástica.’ Mientras más estúpida, mejor.”
¿Estás dispuesto a ser mi cómplice en algo estúpido?
Sería irresponsable de mi parte llamar a esto una clase, porque una clase tiene una agenda educativa enfocada; algo que te va a ahorrar tiempo o resolver un problema o hacerte dinero. No tengo planeado hacer nada de eso. Yo sólo te voy a contar unas cuantas historias reales acerca de éxito y fracaso y mostrarte unos clips fascinantes de películas y responder un montón de preguntas interesantes y comer un montón de buena comida y tal vez tener una o dos aventuras. Quién sabe.
Pero sí vamos a hablar un poco acerca de Jesús y Don Quijote y John Steinbeck y Teoría de Cuerdas y el Viejo y el Mar de Hemingway y voy a compartir un par de recuerdos de Kary Mullis, el inventor de la Reacción en Cadena de Polymerase (PCR) y el ganador del Premio Nobel.
Kary era nuestra clase de loco.
En pocas palabras, voy a estar compartiendo las cosas más importantes que he aprendido los últimos 40 años acerca de escribir anuncios, cómo influenciar sobre las personas, cómo construir un negocio exitoso.
Lo he visto, lo he sido, lo he hecho, cientos de veces.
Déjame ahorrarte años de frustración cometiendo errores costosos.
¿Vienes?
Roy H. Williams
“Gauguin decidió en un punto determinado que no iba a ser más un banquero; él era un pintor. Así que se fue de la banca. Yo creo que tenemos el derecho de cambiar el rumbo. Pero la sociedad es la que nos continúa demandando que encajemos y no perturbemos las cosas. Les gustaría que encajes inmediatamente para que las cosas funcionen ya.”
– Anais Nin

Para entrar en la madriguera del conejo, simplemente haz clic sobre la imagen del Perro Quijote al principio de esta página. Aruú. — Indy.