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El Memo del Lunes

Mis visitas con Rober Frost

Mis visitas con Rober Frost

Robert Frost murió cuando yo tenía cuatro años, así que nunca nos conocimos en persona, pero durante mis años formativos pasé una hora con él todas las noches antes de dormir.
Robert Frost me enseñó como escribir.
Si quisieras escribir como Robert Frost, debes aproximarte a tu objetivo desde un ángulo inesperado. Pocas cosas capturan la atención como lo inesperado. Cuando tu lector o escucha ha decidido seguirte en una travesía, es porque esperan ser fascinados, intrigados y maravillados.
No los decepciones.
Robert Frost sabía que las cosas pueden ser usadas como metáforas para otras cosas, razón por la cual sus poemas muchas veces terminan haciendo un punto poderoso que no vimos venir. La naturaleza dual de las metáforas facilita contar dos historias a la vez.
Adicionalmente, Frost utiliza metáforas que nos guían hacia un destino. Luego nos permite que lo descubramos felizmente por nosotros mismos. No nos dice en qué creer; sólo hace que lo creamos.
Y como todos los buenos anuncios, sus poemas se vuelven mejor con cada repetición.
Robert Frost se dio cuenta de la relación binaria entre las teorías de la destrucción del planeta entre caliente y frío y escribió “Fuego y hielo” hace exactamente 100 años.

Unos dicen que el mundo terminará en fuego,
unos dicen que en hielo.
Por lo que he probado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que fallecer dos veces,
creo conocer lo suficiente del odio
como para decir para la destrucción el hielo
también es grandioso.
Y bastaría.
— Robert Frost (1920)
Abriendo con una sorpresa nos enseña las dos posibilidades que todo astrofísico conoce: (A.) nuestro mundo podría ser incinerado por una explosión de nuestro sol, o (B.) podríamos perecer en una era de hielo venidera.
Pero luego vira súbitamente hacia la izquierda para revelar que el deseo es tan sólo otro tipo de fuego y el odio es otro tipo de hielo que “también es grandioso y bastaría” para destruir.
Robert Frost abre nuestros ojos a los poderes destructivos de la avaricia y el odio en 15 segundos en pocas palabras.
Cuando permites que una persona llegue a sus propias conclusiones, la verdad que comunicaste ya no es tu verdad, sino la de ellos y nadie va a poder quitársela. Van a defenderla para siempre porque es producto de su propia observación.
Aproxímate a tu objetivo desde un ángulo inesperado.
Cuenta dos historias a la vez, usando la relación entre las dos cosas como un patrón para revelar la relación entre otras dos cosas.
Deja que quien te escucha llegue a su propia conclusión.
Estos son los principios de Escritura caótica de anuncios, como la enseñamos en la Academia del Mago.
El caos en la ciencia no es algo aleatorio, sino su opuesto, un nivel más alto de orden más allá de la mira de nuestra consciencia inmediata. En las palabras del novelista caótico Tom Robbins*:
“Todo en el universo está conectado, por supuesto. Es sólo una cuestión de utilizar la imaginación para descubrir los enlaces y el lenguaje para expandirlos y darles vida”.
Pero Robert Frost sabía esto antes que naciera Tom Robbins. Y Robert Frost me lo enseñó a mí.
¿Lo ponemos a prueba?
PASO UNO: He escogido la palabra “Molokai” para que sea nuestro principio inesperado.
PASO DOS: Manda a indy@WizardOfAds.com un link a la página web de un producto o servicio para el cual un anuncio no podría jamás empezar con la palabra “Molokai”.
PASO TRES: Voy a escoger al azar cinco de estos productos o servicios y escribir un anuncio fascinante para cada uno de ellos que comenzará con la palabra “Molokai”.
PASO CUATRO: Estos cinco anuncios se van a publicar en el Memo del Lunes por la Mañana de la próxima semana.
El objetivo de esta demostración será enseñarte cómo “todo en el universo está conectado, por supuesto”, y cómo tú puedes aprovechar estas conexiones para alcanzar cosas que nunca has podido alcanzar antes.
Te diría felizmente la “clase de cosas” pero cuando hayas visto demostrada esta técnica cinco veces, vas a llegar a tus propias conclusiones. La conectividad de todo alrededor ya no será la verdad de Robert Frost o la verdad de Tom Robbins, o mi verdad, sino tu verdad y nadie va a poder quitártela.
Robert Frost ganó el Premio Pulitzer 4 veces y lo nominaron para el Premio Nobel 31 veces, un récord. Si hubiera elegido escribir anuncios, hubiera ayudado a miles de empresarios a alcanzar sus sueños y convertirse en maravillosamente ricos en el proceso.
Roy H. Williams
Tengo algunas recomendaciones de libros de Tom Robbins para ti en la madriguera del conejo. — Indy
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