
Averigua lo que la gente ya quiere, luego ofréceles exactamente eso. Deja de tratar de convencer a los clientes que deberían querer lo que estás vendiendo.
Háblale a cualquiera, en cualquier parte, acerca de necesidades ampliamente sentidas, creencias sostenidas profundamente y valores personales. Deja de decirte a ti mismo que necesitas llegarle a la “gente correcta” con tu publicidad.
Los medios no hace que el mensaje funcione. El mensaje hace que funcionen los medios. Nunca he visto que falle un negocio porque estaba llegándole a la gente incorrecta. Pero he visto que cientos fallan porque estaban diciendo la cosa incorrecta.
Cualquiera que tiene un amigo, un pariente, un compañero de trabajo o u n vecino, es un influencer. ¿Hay alguien que NO quieras que digan cosas buenas de ti?
Las marcas poderosas como Ferrari, Rolex, y Harley Davidson son conocidas, queridas y admiradas por cientos de millones de personas que nunca van a tener un Ferrari, un Rolex o una Harvey. ¿Crees que a esas marcas les iría mejor si sólo fueran conocidas por personas a las que esas marcas escogieran “alcanzar” como clientes potenciales?
Los clientes compran de personalidades que conoces, les caen bien y en las que confían.
La gente no se vincula con corporaciones, se vincula con personalidades.
Las marcas que tienen personalidades son exactamente igual de reales para nosotros como nuestros personajes favoritos en novelas, programas de televisión, caricaturas y películas. ¿Quién no ama a R2D2, C3PO y Yoda? Tú te das cuenta que esos personajes son puramente imaginarios, ¿verdad? Pero sentimos como que los conocemos.
¿Tu marca tiene una personalidad distintiva? Si no la tiene, ¿por qué no?
I will now summarize each of those 3 Steps in exactly 12 words.
Ahora voy a resumir cada uno de esos 3 pasos en pocas palabras:
La gente quiere amigos, sinceridad, aliento, acceso y saber que importan.
Compra medios masivos. Deja de pescar con anzuelo. Usa una red.
No seas tan aburrido. Encuentra un poco de valentía. Sé una personalidad memorable y distintiva.
Roy H. Williams