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El Memo del Lunes

Tres formas de ver el agua

El Dr. Nick Grant, psicólogo, el Dr. Mike Metzger del Instituto Clapham y Ray Bard, mi editor, cada uno me han enseñado acerca del agua.
La vida es una travesía por agua. Tu mente consciente está arriba de la superficie. La inconsciente está debajo.
Ese mundo ingrávido, mágico, debajo de la superficie es fundamentalmente diferente del mundo de hechos, cifras y lógica que flota por encima.
Las artes son un clavado revitalizante en el inconsciente, esa parte de tu mente que entiende los lenguajes del color, formal, proximidad, brillo, sombra, silueta, tono, clave, tempo, intervalo, contorno, ritmo y magnetismo de línea límite.
Nuestra relación con el inconsciente es como nuestra relación con el agua. Lo necesitamos por vasos para sobrevivir, pero si te quedas debajo del agua demasiado tiempo, te ahoga; una crisis psicótica.
La vida es una travesía por agua. Para entender mejor esta travesía junguiana, mira a Tom Hanks y Meg Ryan en la película de 1990, Joe contra el volcán.
Nick Grant me hizo consciencia de la naturaleza simbólica del agua.
Mike Metzger me enseñó cómo ver el agua de una segunda forma:
Te encuentras a cuatro personas en el Océano de la Vida, pero los encuentras una y otra vez.
La primera persona que encuentras está flotando, empujado cada día por los vientos y olas de las circunstancias. El flotador siempre va con la corriente. Sabes que has conocido a un flotador cuando dicen: “Lo que sea. Todo está bien”.
La segunda persona que encuentras está surfeando. Aparentemente se están divirtiendo, pero nunca llegan a ninguna parte. Se pasan casi todo el tiempo braceando en el océano, buscando otra ola qué cabalgar. El surfista siempre está buscando “la próxima gran cosa”.
La tercera persona que encuentras se está ahogando. Muchas personas se “hunden” una o dos veces en sus vidas y necesitan que les des una mano. Pueden necesitar un rescate financiero, químico o relacional, pero esto es normal.
También están los ahogados profesionales: “Ha sido la peor semana de mi vida, no sé lo que voy a hacer”. Así que vas en su rescate… pero la siguiente vez que los miras: “Ha sido la peor semana de mi vida, no sé lo que voy a hacer”.
La cuarta persona que encuentras está navegando. Confrontado por los mismos vientos y olas que controlan al flotador, al surfista y al ahogado, el marinero navega. “Si giro mi timón y ajusto las velas, este viento me llevará a donde yo quiera ir”.
No puedes navegar viendo el viento y las olas. Tienes que tener un punto fijo, una luz guía no negociable que no se mueve. La Estrella Norte — Polaris — está alineada perfectamente arriba del eje de la tierra. Es la luz guía alrededor de la cual gira todo el mundo. ¿Cuál es tu no-negociable, tu estrella que no se mueve? Cuando lo hayas encontrado, siempre vas a saber en dónde estás — y quién eres.
Ray Bard me enseñó una tercera forma de ver el agua. Cuando estás escribiendo un libro o considerando una empresa, es esencial que descubras dos cosas:
¿Qué tan esparcido está el interés del público?
¿Qué tan profundo es ese interés?
Si el interés del público no está ni esparcido ni es profundo, está viendo un charco. Nunca inviertas tiempo o dinero en un charco.
Si el interés está esparcido pero no es profundo, estás viendo un pantano. Te cuidado, un pantano se mira como un océano al principio porque el interés es amplio, amplio, amplio. Pero ese interés no es lo suficientemente profundo para generar acción. Te puedes ir a la quiebra si ves un pantano y crees que es un océano.
Si el interés es angosto pero profundo, estás viendo un pozo. Puedes sacar mucha agua de un pozo. “El cuidado y crianza de caballos de paso” no le interesó a la mayor parte de lectores, pero aquellos que tenían un caballo de paso tenían un interés profundo. Ese libro fue exitoso.
Si el interés del público es amplio y profundo, estás viendo un océano. Pero vas a necesitar un barco — una plataforma — sobre el cual navegar tu océano. Si no tienes una plataforma, te vas a ahogar. Y vas a necesitar un plan o estarás al a deriva.
VIDA: Vas a necesitar una luz guía para que sepas en dónde estás — y quién eres.
NEGOCIO: Ignora los charcos y los pantanos. Cava un pozo o encuentra un océano.
BALANCE: Tu mente consciente siempre está contigo. Es un barco que flota sobre el agua de tu mente inconsciente. Te sumerges felizmente en el inconsciente cuando estás expuesto a las artes y emerges sintiéndote refrescado y renovado. Leemos de eso en el Salmo 42:
“Escucho el sonido del agua de tus cascadas, que sale de lo profundo de la tierra y cae gritando con fuerza en un pozo profundo. Tus fuertes olas me cubren y me ahogan.”
Phil Johnson me enseñó acerca del balance. Era su palabra favorita.
Cuando Pennie y yo éramos jóvenes y comenzábamos nuestra travesía del héroe, Phil fue nuestro viejo del bosque. Él era nuestro pastor y tan viejo como para ser nuestro abuelo. Estas fueron las últimas palabras que Phil me dijo unos días antes de morir:
“Adquieres una educación con estudio, trabajo duro y persistencia. Pero absorbes cultura viendo buen arte, escuchando buena música y leyendo buenos libros.”
Cuando Phil hablaba de absorber cultura, estaba hablando de las artes. Las artes incluyen la ficción y la fantasía en todas sus formas: novelas y películas y shows de TV y poesía y danza. Las artes incluyen la cerámica y escultura y jardinería. Las artes incluyen el teatro y la música, la pintura y la fotografía, las expresiones faciales y los tonos de voz.
Esencialmente las artes son cualquier cosa que le habla al corazón en vez de la mente.
El mundo debajo de la superficie — el mundo de las artes — es un lugar sano, refrescante, de escape, unas vacaciones disponibles todos los días. Pero tienes que salir a respirar el aire de la realidad o pronto vas a descubrir que hay monstruos en las profundidades.
“El gran problema en los Estados Unidos no es la represión o la neurosis, como lo era en Europa cuando Freud escribió acerca de todo. No, nuestros grandes problemas son el narcisismo y la adicción. Tommy Jefferson nos embaucó. ‘¡Vida, Libertad y… la Persecución de la Felicidad!’ Si persigues la felicidad de forma directa, te evade, pero te sientes con derecho a ella… Es maravilloso, pero tiene un lado oscuro: la adicción. Hemos estado bailando con la adicción en este país desde sus inicios.”
— Dr. Nick Grant, Julio 1, 2007, La Academia del Mago.
Las actividades son estimulantes.
La adicción ocurre cuando tratamos de reemplazar las artes con actividades.
Las actividades nos hacen sentir bien por fuera.
Las artes nos hacen sentir bien por dentro.
“De vez en cuando es bueno hacer una pausa
En nuestra persecución de la felicidad y simplemente ser felices.”
– Gillaume Apollinaire
Hoy es un buen día
Para hacer una pausa en nuestras persecuciones
Y simplemente ser felices.

Roy H. Willams