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El Memo del Lunes

La canción siempre cambiante de los Estados Unidos

1492: Un italiano, con fondos de la Reina de España, se embarcó hacia el oeste para encontrar el este, descubrió una pequeña isla en el Caribe, decidió que era la India y navegó de vuelta a casa para compartir las buenas noticias. Ponce de León, Balboa, Córdoba, Cortés, Coronado y otros 24 conquistadores fueron enviados desde España para traer a casa lo que pudieran encontrar.
1562: Francia envió a Laudonnière en 3 expediciones hacia Carolina del Sur y la Florida, pero el almirante español Menéndez masacró a los franceses en 1565 y construyó la ciudad amurallada de San Agustín, Florida.
1620: Desadaptados religiosos de Holanda e Inglaterra se embarcaron en una nave llamada Mayflower, cruzaron el Atlántico en 66 días, atracaron en un lugar llamado la Roca de Plymouth, se encontraron con algunos nativos amigables y celebraron el Día de Acción de Gracias con ellos, se dice que el último jueves de noviembre.
1662: Un holandés llamado Peter Minuit le compró la isla de Manhattan a un grupo de indígenas locales a cambio de mercancía con un valor de 60 florines holandeses y construyó allí una comunidad floreciente. Se considera como el trato de bienes raíces más grande de la historia del mundo. Dos años más tarde, se aparecieron los ingleses con cañones y anunciaron que ellos iban a estar a cargo. Los holandeses preguntaron: “¿Podemos conservar nuestras casas y nuestros negocios y todas nuestras cosas?”
Los ingleses dijeron: “Claro, sin problema. Ustedes sólo tienen que dejarnos estar a cargo.
Los holandeses sonrieron y dijeron: “Bienvenidos a América”.
En las décadas que siguieron, a los hijos e hijas de los conquistadores españoles y los exploradores Franceses y los desadaptados religiosos y los comerciantes holandeses y los soldados ingleses se les unieron decenas de miles de aventureros optimistas y emprendedores y familias que soñaban con una mejor vida. Ellos vinieron de todas partes.
Y luego los tratantes de esclavos llegaron con barcos llenos de cautivo a la venta.
Pero nadie les sonrió a los cautivos y les dijo: “Bienvenidos a América”. De hecho, a estos recién llegados de piel oscura no se les permitió tener casas o negocios o nada más, ni siquiera a sus propios hijos.
4 de julio, 1776: Nació una nueva nación cuando todo el mundo se cansó que los ingleses estuvieran a cargo. Y mientras esta nación bebé crecía, su gente comenzó a cantar.
1886: La canción de la Isla de Ellis, la canción de la Estatua de la Libertad. “Dame a tus cansados, tus pobres, tus masas hacinadas deseosas de respirar libremente, el deshecho desdichado de tu playa desbordada. Mándalos a ellos, los sin hogar, los tirados por la tormenta, a donde yo estoy. Yo elevo mi lámpara junto a la puerta dorada.”
Emma Lazarus
1904: La canción de Un Siglo de Progreso.
“Yo soy un Yankee Doodle dandy, un Yankee Doodle, en vida o muerte.
Un verdadero sobrino vivo de mi Tío Sam, nacido el cuatro de julio. Tengo una novia Yankee Doodle, ella es mi felicidad Yankee Doodle.
Yankee Doodle vino a Londres sólo a montar los ponies, yo soy el chico Yankee Doodle.
– George M. Cohan

1968: La canción de nuestros Años Vagabundos:
“Kathy, estoy perdido”, dije, aunque sabía que ella dormía, “Estoy vacío y adolorido y no sé por qué.
Contando los carros en la pista de New Jersey,
Todos vinieron a buscar América…”
Paul Simon
1980: La Canción de Celebración:
De todo alrededor del mundo, ellos vienen a América.
Cada vez que esa bandera ondea, ellos vienen a América.
Tengo un sueño de llevarlos allí. Ellos vienen a América.
Tengo un sueño que deben compartir. Ellos vienen a América.
Ellos vienen a América. Ellos vienen a América.
Ellos vienen a América. Ellos vienen a América.
¡Hoy… hoy… hoy… hoy… hoy!
– Neil Diamond

2010: La dama Libertad ya no alza una antorcha, si no un brindis a los recién llegados.
“¡Así que eleven sus copas si están mal en las formas correctas, todos mis perdedores! Nunca vamos a ser, nunca ser nada más que gritones y ásperos, raros sucios. ¿Será que elevan sus copas? ¡Sólo vengan y vengan y eleven sus copas!”
Pink

Sentado en la esquina del fondo de la clase, un caballero de cabellos plateados fue el último en levantarse y presentarse. Lanzó su mirada sobre el salón durante un momento largo antes de hablar.

“Mientras estaba sentado y los escuchaba a ustedes presentarse, pensé ‘Nunca en mi vida he estado rodeado de tantos raros, excéntricos, solitarios y desadaptados. Es como si este mago hubiera enviado el canto de apareamiento del mono albino y ustedes hubieran sido las personas extrañas que lo respondieron.’” Luego se sentó y sonrió al concluir: “¡Y sólo puedo decirles que es un honor contarme entre ustedes!”

El hombre era Keith Miller, el autor bestseller de El sabor del vino nuevo, un libro que vendió varios millones de copias mientras le movió los cimientos a los Estados Unidos religioso en 1965. (Vendedores de libros cristianos metían el libro de Keith debajo del mostrador porque tenía la palabra “vino” en el título.)

La evaluación de Keith acerca de La Academia del Mago era correcta. Durante 21 años, ha sido el hogar de desadaptados orgullosos quienes no tienen miedo de ondear su propia bandera y trazar su propio destino mientras se dirigen hacia la estrella que los llama en la noche. La Academia del Mago es un lugar de respiro en donde los viajantes se reúnen para aprender cosas nuevas y reírse y hablar durante un tiempo acerca de a dónde se dirigen y lo que esperan encontrar.

Ven. Tus amigos te esperan.

Roy H. Williams

P. D.: Indy tiene un video del fallecido Keith Miller para ti en la madriguera del conejo.