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El Memo del Lunes

¿Está tu compañía fuera de ritmo?

¿Está tu compañía fuera de ritmo?

La economía, el comercio, los negocios, el mercado de valores y el libre comercio: todo esto fue construido sobre nuestra habilidad de vendernos cosas entre nosotros.
Es por eso que el trabajo del escritor de anuncios es increíblemente importante.
La televisión, la radio, los periódicos y revistas, el correo directo y los correos electrónicos, el boca-a-boca y las pláticas en vivo, las redes sociales y los medios externos, las llamadas telefónicas y las llamadas de ventas son simplemente canales de comunicación diferentes.
Cada punto-de-contacto con tu cliente es un canal de comunicación.
Tu página web es en donde se contestan preguntas y se reúne información adicional. Pero esto no pasa hasta que el cliente escucha primero acerca de ti y le intrigas lo suficiente para ir a buscarte.
Los mensajes externos — anuncios, redes sociales, historias en las noticias y el boca-a-boca — es donde inicia la conversación.
Los mensajes externos usualmente disparan una visita a tu página web.
Esta es la primera entrega de la estafeta en la carrera de relevos.
Si tu página web está construida para el comercio electrónico, pueda ser que allí mismo se cierre la venta y se termine la conversación. Pero si tienes un salón de teléfono o personas de ventas cara-a-cara, su trabajo es continuar la conversación que comenzó con los mensajes externos y se aceleró en tu página web.
Cuando un cliente deja tu página web para contactar a un vendedor, esa es la segunda entrega de la estafeta en la carrera de relevos. Ahora la estafeta está en manos del tercer corredor, un ser humano vivo.
¿Alguna vez has visto una carrera de tres piernas en donde la pierna derecha de un miembro del equipo está atada a la pierna izquierda de otro miembro del equipo, lo cual les obliga a correr de forma sincronizada?
El primer corredor es tu escritor de anuncios. El segundo corredor es tu vendedor. Ese lazo que los une es tu página web.
Cuando todo esto está sincronizado, coordinado y cantando la misma canción, tienes alineación de canales y un índice de cierre más alto.
Cuando se manejan de forma separada, cada uno de ellos tomando su propio camino, tienes a vendedores quejándose que no les dan “buenas pistas” y que tus anuncios están “alcanzando a la gente equivocada”.
Nunca he visto que una compañía fracase porque esté alcanzando a la gente equivocada.
Pero sí he visto innumerables compañías luchar debido a una falta de alineación de canales.
Ya terminé de hablar.
Roy H. Williams