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El Memo del Lunes

¿Qué le pasó a la prensa?

¿Qué le pasó a la prensa?

Cuando James Madison hizo el bosquejo de la Primera Enmienda (de la Constitución de los Estados Unidos), “la prensa” se refiere a los periódicos de ese país, como la Gaceta de Pennsylvania propiedad de Benjamin Franklin, el periódico más popular de las 13 colonias.
Las cosas continuaron por su camino muy bien durante más o menos 200 años, luego un día salimos a recoger el periódico, nos sentamos a leerlo y nos dimos cuenta que eran las noticias de ayer.
Bienvenido al Siglo XXI, en donde tu teléfono también es tu periódico, TV, enciclopedia, revista, menú de restaurante, manual de instrucciones, centro comercial, mapa mundial y guía telefónica.
El chip de computadora nos dio el internet, un reino sin regulaciones en donde gente irresponsable tiene libertad de esparcir reportes falsos, fabricar datos y alterar fotos a través de toda la sociedad como un lanzallamas lavando un campo de grama seca.
Presto, el mundo está en llamas.
Yo creo que la gente tiene derecho a sus opiniones propias, pero no a hechos propios.
Cuando yo era un hombre más joven, los noticieros de televisión y radio eran lugares confiables en donde recoger hechos fidedignos, aún y cuando la presentación de esos hechos estuviera sesgada por la opinión del reportero.
Los directores de noticias se tomaban en serio su papel de guardianes de la integridad periodística, al igual que la mayoría de los reporteros de primera línea. Pero sus consciencias colectivas y sus buenas intenciones no eran lo que nos mantenían a salvo.
La gente de los Estados Unidos son los propietarios de las ondas de esa nación.
La regulación del acceso a esas ondas comenzó con el Acto de Radio de 1912, que luego fue reemplazado por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés) en 1934.
Durante la mayor parte del Siglo XX, los Estados Unidos tuvo garantías que hacían que las noticias de televisión y radio fueran fidedignas, pero en los 9 años entre 1987, el 7o año de la presidencia de Reagan y 1996, el 4o año de la presidencia de Clinton, esas garantías fueron desmanteladas sin hacer ruido.
Miremos las más importantes:
1. La Doctrina de la Justicia: Incorporada en 1949, la Doctrina de la Justicia requería que los noticieros presentaran cuestiones controversiales de importancia pública y que lo hicieran en una forma que fuera honesta, equitativa y balanceada. Si fallabas en servir al público en esta forma, podías perder tu licencia para transmitir noticias.
Los noticieros detestaban la Doctrina de la Justicia, por supuesto, porque era un dolor de cabeza.
En 1987, Edward O. Fritts, presidente de la Asociación Nacional de Noticieros, argumentó que “los noticieros creen en la justicia” y que la Doctrina de la Justicia era “inconstitucional y una transgresión en contra de la libertad de expresión. Es una intrusión en el juicio periodístico de los noticieros”. El Presidente Reagan estuvo de acuerdo y emitió una orden ejecutiva.
Puf… No más Doctrina de la Justicia.
Las estaciones de TV y radio ahora tenían libertad para sesgar las noticias de forma tan agresiva como quisieran.
2. Límites de Propiedad: En 1927, comenzamos a preocuparnos acerca de qué pudiera suceder si muy pocas personas controlaran las noticias. En consecuencia, nadie ha tenido permiso de ser propietario de más de tres estaciones de TV a nivel nacional. Ese número se incrementó a cinco estaciones en 1944, luego la regla de 7-7-7 de 1953 decía que nadie podía ser dueño de más de 7 estaciones de TV, 7 estaciones de radio FM y 7 estaciones de radio AM. En 1985, 7-7-7 se convirtió en 12-12-12.
Luego en 1996 la FCC eliminó todos los límites sobre las estaciones de radio y dijo que podías ser dueño de cuantas estaciones de TV quisieras, siempre y cuando esas estaciones de TV no estuvieran llegando en forma conjunta a más del 35% de la audiencia nacional. Como resultado, se reunieron camionadas de dólares de inversionistas y la “consolidación” de noticieros comenzó.
Luego en el 2002, la FCC de 5 miembros votó 3-2 siguiendo las líneas de partido (3 republicanos, 2 demócratas) para tirar el límite de audiencia nacional.
Bingo… si juntas suficiente dinero, ya puedes controlar las noticias.
A los noticieros de los Estados Unidos ya no se les exigió que sirvieran al interés público o que presentaran ambos lados de una cuestión, ni siquiera que dijeran la verdad.
Asi que durante los últimos 18 años, nos han rodeado de lanzallamas por todas partes.
Cómo me alegro que eso no haya resultado en una población polarizada.

Roy H. Williams