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Pensamiento mágico, segunda parte

lunes, 7 de octubre de 2019

Pensamiento mágico, segunda parte

(A.) “Había calor afuera.”
(B.) “El sol enfurecido me quemó desde arriba.”
¿Cuál de estas dos frases sentiste que era más interesante?
La personificación es una técnica utilizada por escritores y narradores para emocionar la imaginación de sus lectores y escuchas.
La personificación le da atributos humanos a cosas no humanas.
Hace veinticinco años, yo escribí: “Mientras Edmund Hillary contemplaba el horizonte desde la cima del Monte Everest, monitoreaba el tiempo en un reloj de pulsera que había sido diseñado específicamente para resistir la furia de la montaña más enojada del mundo…”
Más tarde en ese mismo anuncio, el joyero dice: “Encontrarás tu Rolex esperando pacientemente que tú llegues a recogerlo… en Joyeros Justice.”
Estas son algunos otros ejemplos de personificación:
“El agua fragmentada hizo una pared de niebla.
Olas enormes miraban sobre el hombro de las que seguían
Y pensaron hacerle algo a la orilla
Que el agua nunca le hizo antes a la tierra.”
— Robert Frost, las primeras líneas de Una vez sobre el Pacífico
“¿Tienes una fuente en tu pequeño corazón
En donde soplan las flores tímidas
Y a donde van a tomar los pájaros ruborizados
Y donde las sombras tiemblan tanto?”
— Emily Dickinson, ¿Tienes una fuente en tu pequeño corazón?
Te puedes haber fijado que ambos de esos ejemplos son de poetas famosos. Esto no fue ni accidente ni coincidencia. Yo he creído durante mucho tiempo que los buenos poetas son los mejores maestros de cómo escribir publicidad poderosa. Un poeta puede cambiar lo que pensamos y sentimos y hacerlo en una economía breve y apretada de palabras.
¿Te escuché decir “autor de canciones”? ¿Qué es un autor de canciones sino un poeta que también escribe música?
Yo considero que la personificación es parte de una categoría más grande llamada Pensamiento Mágico, una forma de escribir caracterizada por elementos de lo fantástico — intercalados con un sentido de la presentación serio — en una historia que en su mayoría es verdadera.
El pensamiento mágico se evidencia mejore en un estilo de escritura conocido como Realismo Mágico, el cual está mejor ejemplificado por Gabriel García Márquez:
Tan pronto como José Arcadio cerró la puerta del dormitorio, el estampido de un pistoletazo retumbó la casa. Un hilo de sangre salió por debajo de la puerta, atravesó la sala, salió a la calle, siguió en un curso directo por los andenes disparejos, descendió las escalinatas y subió pretiles, pasó de largo por la calle de los Turcos, dobló una esquina a la derecha y otra a la izquierda, volteó en ángulo recto frente a la casa de los Buendía, pasó por debajo de la puerta cerrada atravesó la sala de visitas pegado a las paredes para no manchar los tapices, siguió por la otra sala, eludió en una cura amplia la mesa del comedor, avanzó por el corredor de las begonias y pasó sin ser visto por debajo de la silla de Amaranta que daba una lección de aritmética a Aureliano José, y se metió por el granero y apareció en la cocina donde Úrsula se disponía a partir treinta y seis huevos para el pan.
— ¡Ave María Purísima! -gritó Úrsula
– Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, cap. 7
Pero no todos tienen el gen que permite el pensamiento mágico.
Considera la famosa canción de England Dan y John Ford Coley. ¿Recuerdas estas frases?
“No estoy hablando de vivir juntos
Y no quiero cambiarte la vida
Pero hay un aire tibio que mueve las estrellas brillantes
Y realmente me gustaría verte esta noche.”
La gente que no tiene el gen del pensamiento mágico escucha:
“… pero hay un aire tibio que se mueve, las estrellas brillantes,
Y realmente me gustaría verte esta noche.”
El valor del pensamiento mágico es que estimula la imaginación y pone a los escuchas en un marco de pensamiento en el que pueden considerar cosas nuevas y diferentes. El pensamiento mágico no le atrae al hemisferio linear, secuencial, de razonamiento deductivo, izquierdo de nuestro cerebro. Le atrae al hemisferio derecho, el cual no separa la fantasía de la realidad; ese es el trabajo del cerebro izquierdo. El reino del cerebro derecho es la tierra de las posibilidades infinitas, en donde cualquier cosa y todo puede suceder.
Las franquicias de películas como Los juegos del hambre, La guerra de las galaxias, Viaje a las estrellas, Muerte súbita, Crepúsculo, Indiana Jones, James Bond, Jason Bourne, John Wick, La Matriz, Parque jurásico, Misión: Imposible, Los piratas del Caribe, Los guardianes de la galaxia, y El señor de los anillos, existen enteramente en el reino del pensamiento mágico.
Los Estudios Marvel construyeron un imperio sobre eso, al igual que Disney y Pixar.
El pensamiento mágico no debe ser confundido con la simple exageración.
Los mentirosos y los farsante exageran. Pero los narradores persuasivos nos encantan con el pensamiento mágico, diciendo lo que es obviamente imposible como si fuera perfectamente razonable.
La próxima vez que necesites persuadir a alguien, ¿podría ser útil ponerlos en un marco de pensamiento para considerar cosas nuevas y diferentes? ¿Crees que ayudaría persuadirlos para que entraran en el reino de las posibilidades en el que cualquier cosa y todo es posible?
Si es así, sólo tengo cuatro palabras para que consideres:
“La Academia del Mago”.
Roy H. Williams
NOTA DE Indy Beagle — el mago ha estado escribiendo una columna para la revista Radio Ink, cada dos semanas durante los últimos 21 años. Luego de hacerle un par de alteraciones menores, mandó el Memo del Lunes por la Mañana de hoy como un documento en un correo electrónico a Ed Ryan, el editor en jefe de esa revista. El texto que lo acompañaba decía: “Ed, junté 837 de las palabras más amigables que pude encontrar. En este momento están teniendo una fiesta en el documento adjunto”.
Je, je, je. Ese chico no puede contenerse cuando lo alcanza el Pensamiento Mágico. — Indy

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