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Una lista de deseos a la inversa

lunes, 30 de septiembre de 2019

Una lista de deseos a la inversa
Creí creyendo que todos tenían igualdad de oportunidades y que lo que se hiciera con esa oportunidad dependía de cada uno. Creía que yo era el producto de mis escogencias y que tú eras el producto de las tuyas. La gente sólo luchaba porque había escogido mal.
Sigo creyendo en la vital importancia de la escogencia individual.
Pero no nos ofrecen las mismas opciones.
En estos tiempos, cuando miro mis logros modestos los veo como productos secundarios de mi set de habilidades natural, mis intereses, mis circunstancias, mis oportunidades y mis amistades. No me miro a mí mismo como un “ganador” o “perdedor”. Me miro a mí mismo como un escritor.
Ya no miro la vida como un juego que se juega contra otros.
¿Alguna vez has conocido a una persona que veía a todos como “ganadores” o “perdedores”? Yo he caminado con ese tipo de gente y escuchado su canción secreta:
“Recoge todo lo que puedas.
Ponlo en una lata.
Siéntate sobre la lata.
Envenena el resto.”
Le hecho la culpa a Charles Darwin. ¿No fue él quien nos dijo que somos animales?
Si crees en este concepto de la supervivencia del más apto, “depredador y presa” de la humanidad, entonces Bernie Madoff y Jeffrey Epstein no hicieron nada malo. Los ganadores son depredadores. Los perdedores la presa. Los débiles son la comida de los fuertes.
Déjame ser claro: la mente humana sana no es la mente de un depredador, o de una presa.
El sociópata y el psicópata tienen la mente de un depredador.
Y la persona con una “mentalidad de víctima” tiene la mente de una presa.
Yo creo que tú y yo tenemos un propósito más elevado.
La mayoría de nosotros pasamos por una fase de Supervivencia en la que sólo estamos tratando de pagar las cuentas. Tenemos que meterle combustible al carro, comida a la alacena, mantener un techo sobre nuestras cabezas y “¡Ay Dios! ¿Ya hay que pagar la prima del seguro otra vez?”.
¿Has estado allí?
Si tenemos suerte, después pasamos a una etapa de Adquisición en la que adquirimos más dinero, una casa más bonita, un mejor carro y nos vamos de vacaciones de verdad. Esta fase de Adquisición muchas veces está ornamentada con logros y reconocimiento.
Si creas campañas publicitarias, debes entender la diferencia entre los motivos de los clientes en la fase de Supervivencia y sus motivos en la fase de Adquisición.
Los más sanos emocionalmente entre nosotros nos mudamos a una fase de Distribución que está marcada por una especie de lista de deseos a la inversa. Ya no nos enfocamos en lo que podemos adquirir. Nuestra atención se vuelca hacia lo que vamos a hacer con lo que tenemos.
La gente emocionalmente sana quiere hacer del mundo un lugar más feliz.
Ha sido mi observación que los sociópatas y los psicópatas y los narcisistas nunca pasan de la fase de Adquisición. Cada respiración es una bocanada avariciosa de más riqueza, poder y fama en la esperanza secreta que puedan establecer una dinastía. La gente que nunca pasa de la fase de Adquisición de la vida tienden a volverse cada vez más depredadores. Cada tarea incómoda es “el trabajo de alguien más”.
– Fred Eisenberg
“Puedes juzgar la ética de un hombre por la condición en la que deja un baño público.”
— Fred Eisenberb
La nobleza obliga es la responsabilidad inferida de la gente privilegiada para actuar con generosidad y nobleza hacia los menos privilegiados. Bill Gates y Warren Buffet tienen un fuerte sentido de esto. La mayoría de billonarios, no.
En un mundo futuro, perfecto, aquellos cuyos sets de habilidades, intereses, circunstancias, oportunidades y amistades los eleven hacia la riqueza y el poder, van a enfocar sus mentes en la creación de trabajos para aquellos de nosotros que simplemente necesitamos a alguien que crea en nosotros.
Lamentablemente, no vivimos en un mundo perfecto. En nuestro mundo, la primera obligación es hacia los accionistas. “Maximiza las ganancias”. Si hay una segunda obligación, no me está clara en este momento.
Me he fijado que las personas generalmente dicen la verdad cuando están en el final de sus días.
El libro bíblico de Eclesiastés son las memorias de Salomón cuando él se está acercando al final de su vida.
John Huey se sentó junto al lecho del muerte de Sam Walton. El libro impresionante que salió de esas dos semanas fue Sam Walton: Hecho en América.
Lee Iacocca escribió ¿A dónde se fueron todos los líderes?
John Steinbeck escribió Travesías con Charley.
Y James Michener escribió Esta noble tierra.
Pocos de nosotros reciben una advertencia que el final está cerca. Pero si lo haces, ¿qué consejo dejarías a la próxima generación que va a ocupar este planeta?
Roy H. Williams

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