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El Memo del Lunes

¿Qué dejar fuera?

¿Qué dejar fuera?

Me considero a como una las personas con más suerte sobre la faz de la Tierra.

Y te puedo contar de varios momentos en específico de mi vida que te convencerían de ello.

Tener suerte es algo que escogí. Porque la verdad es que igual de fácil te podría contar de otros momentos de mi vida que te convencerían que soy la persona con menos suerte sobre la faz de la Tierra.

Allan Gurganus dice: “Las historias sólo les suceden a la gente que las puede contar.” ¡Y tú, amigo mío, eres una persona que las puede contar!

Te has estado contando historias a ti mismo toda tu vida.

¿Te has estado contando a ti mismo historias acerca de golpes de suerte, momentos de casualidad y aventuras felices? ¿Te estás recordando de todas las ocasiones fantásticas cuando estuviste en exactamente el lugar correcto en el momento correcto para experimentar algo maravilloso? ¿O tan sólo te estás recordando de los papás odiosos, los jefes injustos, los abusos inenarrables y las injusticias horribles que has tenido que soportar?

La clave de la felicidad es saber qué dejar fuera de la historia que te cuentas a ti mismo acerca de las fuerzas que te hicieron la persona que eres.

Al igual que unas memorias publicadas, nuestras propias historias de vida también deberían venir con una advertencia: “Esta historia que cuento de mí mismo es sólo basada en una historia real. Soy en gran parte un figmento de mi propia imaginación anhelante.” Y eso es algo bueno. Como verás, la historia de una vida es una ficción intensamente útil. 1

Personalmente, yo admiro al vagabundo sueco que se sienta en una cuneta en una noche de verano. Él estaba andrajoso y sucio y borracho y se dijo a sí mismo suavemente y maravillado: “Soy rico y feliz y tal vez un poco bello.” 2

Ese vagabundo vio más allá de la “verdad” del momento para ver una verdad más grande más allá.

Tú también puedes hacer lo mismo si quieres.

Es más, deberías hacerlo.

¡Oh! ¿Eres una de esas personas que cree que siempre debería ser “honesta” consigo misma y recordar las cosas exactamente como verdadera y correctamente sucedieron? Bueno, te tengo malas noticias: nosotros los humanos somos incapaces de hacer eso.

De acuerdo con el Journal of Neuroscience (sept. 2012), cada vez que sacas el recuerdo de un evento, haces que tu memoria de ese evento sea menos precisa. En vez de recordar la “verdad” del evento, estás sacando la memoria de la última vez que lo recordaste, junto con cualquier error que pueda haber sido agregado. Al igual que un juego de teléfono descompuesto, esos errores se van construyendo unos encima de otros a lo largo del tiempo.3

Tom Robbins dijo lo mismo – pero con un poco más de color – allá por 1971: “Lejos de ser una ciencia pura, la historia está más cerca de la crianza de animales que lo que está de las matemáticas, ya que involucra la cría selectiva. La principal diferencia entre el criador y el historiador es que el primero cría ovejas o vacas o algo así y el segundo cría (supuestos) hechos. El criador utiliza sus habilidades para enriquecer el futuro, el historiador las utiliza para enriquecer el pasado. Ambos usualmente terminan hasta las pantorrillas en estiércol.”4

Todo el mundo cuenta una historia de sí mismos dentro de su propia cabeza. Siempre. Todo el tiempo. Esa historia te hace la persona que eres. Nos construimos a nosotros mismos a partir de esa historia. 5.

Alguna vez escogemos las versiones más ocultas, oscuras de la historia, pero un buen amigo lo que hace es encender las luces, abrir la ventana y recordarnos que hay muchas formas de contar la misma historia. 6

Yo estoy tratando de ser tu buen amigo hoy.

Pennie y yo tenemos una buena amiga que se llama Susan Ryan que dijo algo acerca de la vida el 14 de diciembre del 2008, que fue tan profundo que lo escribí. “Se nos permite aparecer. Se nos permite entrar en esta historia.”

Cada día es una nueva oportunidad para cambiar tu vida. Tienes el poder de decir: “Así no termina mi historia.” 7

Abraham Lincoln lo dijo más limpio y mejor. “La mayoría de personas son tan felices como se deciden serlo.” Nadie puede probar que Lincoln lo dijo, pero tengo un recuerdo muy claro que sí lo hizo.

Indy me dijo que te dijera que te está esperando en la madriguera del conejo.

Yo voy contigo.

Roy H. Williams

1 – Jonathan Gottschall, The Storytelling Animal: How Stories Make Us Human
2 – John Steinbeck, Sea of Cortez, p. 199, (1941)

3 – Donna Bridge, una estudiante de doctorado en la Universidad de Northwestern en la Escuela de Medicina Feinberg fue la autora principal del ensayo. Ella dice: “Un recuerdo no es simplemente una imagen producida al viajar atrás en el tiempo al momento del evento original – puede ser una imagen que está un poco distorsionada porque la has recordado en ocasiones anteriores. Tu recuerdo de un evento puede ser cada vez menos preciso hasta el punto de ser totalmente falso cada vez que lo sacas.”

4 – Tom Robbins, Another Roadside Attraction, p. 114
5 – Patrick Rothfuss, The Name of the Wind
6 – Shauna Niequist, Bittersweet
7– Karen Salmansohn

Me considero a como una las personas con más suerte sobre la faz de la Tierra.

Y te puedo contar de varios momentos en específico de mi vida que te convencerían de ello.

Tener suerte es algo que escogí. Porque la verdad es que igual de fácil te podría contar de otros momentos de mi vida que te convencerían que soy la persona con menos suerte sobre la faz de la Tierra.

Allan Gurganus dice: “Las historias sólo les suceden a la gente que las puede contar.” ¡Y tú, amigo mío, eres una persona que las puede contar!

Te has estado contando historias a ti mismo toda tu vida.

¿Te has estado contando a ti mismo historias acerca de golpes de suerte, momentos de casualidad y aventuras felices? ¿Te estás recordando de todas las ocasiones fantásticas cuando estuviste en exactamente el lugar correcto en el momento correcto para experimentar algo maravilloso? ¿O tan sólo te estás recordando de los papás odiosos, los jefes injustos, los abusos inenarrables y las injusticias horribles que has tenido que soportar?

La clave de la felicidad es saber qué dejar fuera de la historia que te cuentas a ti mismo acerca de las fuerzas que te hicieron la persona que eres.

Al igual que unas memorias publicadas, nuestras propias historias de vida también deberían venir con una advertencia: “Esta historia que cuento de mí mismo es sólo basada en una historia real. Soy en gran parte un figmento de mi propia imaginación anhelante.” Y eso es algo bueno. Como verás, la historia de una vida es una ficción intensamente útil. 1

Personalmente, yo admiro al vagabundo sueco que se sienta en una cuneta en una noche de verano. Él estaba andrajoso y sucio y borracho y se dijo a sí mismo suavemente y maravillado: “Soy rico y feliz y tal vez un poco bello.” 2

Ese vagabundo vio más allá de la “verdad” del momento para ver una verdad más grande más allá.

Tú también puedes hacer lo mismo si quieres.

Es más, deberías hacerlo.

¡Oh! ¿Eres una de esas personas que cree que siempre debería ser “honesta” consigo misma y recordar las cosas exactamente como verdadera y correctamente sucedieron? Bueno, te tengo malas noticias: nosotros los humanos somos incapaces de hacer eso.

De acuerdo con el Journal of Neuroscience (sept. 2012), cada vez que sacas el recuerdo de un evento, haces que tu memoria de ese evento sea menos precisa. En vez de recordar la “verdad” del evento, estás sacando la memoria de la última vez que lo recordaste, junto con cualquier error que pueda haber sido agregado. Al igual que un juego de teléfono descompuesto, esos errores se van construyendo unos encima de otros a lo largo del tiempo.3

Tom Robbins dijo lo mismo – pero con un poco más de color – allá por 1971: “Lejos de ser una ciencia pura, la historia está más cerca de la crianza de animales que lo que está de las matemáticas, ya que involucra la cría selectiva. La principal diferencia entre el criador y el historiador es que el primero cría ovejas o vacas o algo así y el segundo cría (supuestos) hechos. El criador utiliza sus habilidades para enriquecer el futuro, el historiador las utiliza para enriquecer el pasado. Ambos usualmente terminan hasta las pantorrillas en estiércol.”4

Todo el mundo cuenta una historia de sí mismos dentro de su propia cabeza. Siempre. Todo el tiempo. Esa historia te hace la persona que eres. Nos construimos a nosotros mismos a partir de esa historia. 5.

Alguna vez escogemos las versiones más ocultas, oscuras de la historia, pero un buen amigo lo que hace es encender las luces, abrir la ventana y recordarnos que hay muchas formas de contar la misma historia. 6

Yo estoy tratando de ser tu buen amigo hoy.

Pennie y yo tenemos una buena amiga que se llama Susan Ryan que dijo algo acerca de la vida el 14 de diciembre del 2008, que fue tan profundo que lo escribí. “Se nos permite aparecer. Se nos permite entrar en esta historia.”

Cada día es una nueva oportunidad para cambiar tu vida. Tienes el poder de decir: “Así no termina mi historia.” 7

Abraham Lincoln lo dijo más limpio y mejor. “La mayoría de personas son tan felices como se deciden serlo.” Nadie puede probar que Lincoln lo dijo, pero tengo un recuerdo muy claro que sí lo hizo.

Indy me dijo que te dijera que te está esperando en la madriguera del conejo.

Yo voy contigo.

Roy H. Williams

1 – Jonathan Gottschall, The Storytelling Animal: How Stories Make Us Human
2 – John Steinbeck, Sea of Cortez, p. 199, (1941)

3 – Donna Bridge, una estudiante de doctorado en la Universidad de Northwestern en la Escuela de Medicina Feinberg fue la autora principal del ensayo. Ella dice: “Un recuerdo no es simplemente una imagen producida al viajar atrás en el tiempo al momento del evento original – puede ser una imagen que está un poco distorsionada porque la has recordado en ocasiones anteriores. Tu recuerdo de un evento puede ser cada vez menos preciso hasta el punto de ser totalmente falso cada vez que lo sacas.”

4 – Tom Robbins, Another Roadside Attraction, p. 114
5 – Patrick Rothfuss, The Name of the Wind
6 – Shauna Niequist, Bittersweet
7– Karen Salmansohn