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El Memo del Lunes

El Punto Ciego de la Persona Talentosa

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El Punto Ciego de la Persona Talentosa

Apuesto a que eres extremadamente bueno para algo, tal vez para más de una cosa.

Aceptémoslo: eres talentoso – dotado, de hecho – un clásico sobresaliente. Pero las probabilidades están 7 a 10 que encuentras dificultad para aceptar y creer estos cumplidos.

Digo esto porque el 70 por ciento de nuestra población sufre del Síndrome de Impostor y es más común entre gente que logra mucho, especialmente entre gente con grados académicos, profesores universitarios en su camino a ser contratados e investigadores científicos.

Isaac Newton, el hombre que cambió la forma en la que entendemos el universo, que descubrió las leyes de la gravedad y el movimiento e inventó el cálculo, sufría de Síndrome de Impostor y decía: “Si yo he visto más allá, es porque me he parado sobre los hombres de gigantes.”

El Síndrome de Impostor es el punto ciego que viene con el talento.

Harold Kushner describe el Síndrome de Impostor como “el sentimiento de muchas personas aparentemente exitosas que su éxito no es merecido… Por todo lo externo del éxito, ellas se sienten vacías por dentro. Nunca pueden descansar y disfrutar de sus logros… Necesitan reafirmación constante de la gente a su alrededor para callar la voz interna que les dice todo el tiempo `Si tan sólo la demás gente supiera lo que yo sé de ti, sabrían qué tan falso eres.´”

Pero también hay buenas noticias: el Síndrome de Impostor es perfectamente normal. Lo que quieres evitar es el opuesto, el efecto Dunning-Kruger, un sesgo cognitivo por el que individuos con pocas habilidades sufren de ilusiones de superioridad, calculando mal sus habilidades como más altas de lo que realmente lo son.

Todo el mundo está un poco mal y un poco roto. (Síndrome de Impostor)

Pero los peores son los que creen que no lo están. (Dunning-Kruger)

Los científicos Dunning y Kruger creen que “el mal cálculo de los incompetentes surge de un error acerca de sí mismos, mientras que el mal cálculo de los altamente competentes surge de un error acerca de los otros.”

En otras palabras, aquellos de nosotros que tenemos Síndrome de Impostor nos vemos desde adentro, en donde estamos desnudos a la sombra de viejas heridas, fracasos pasados y el conocimiento de nuestras limitaciones. Pero nosotros vemos a los demás desde afuera, en donde están majestuosos, bellamente iluminados en la gloria brillante de sus éxitos.

Un amigo cercano una vez me pidió que le dijera el secreto de la auto-confianza. “La clave no es pensar mejor de ti mismo,” le dije, “sino dejar de pensar tan bien de los otros.”

Si se puede confiar en la investigación de Dunning y Kruger, pareciera ser que tengo razón.

Esto es lo que esperaba darte hoy:

1Aliento.

La gente talentosa como tú frecuentemente sienten que sólo han tenido suerte. Pero estar en el lugar correcto en el momento correcto haciendo lo correcto de la forma correcta no es suerte, es talento. La mayoría de personas tienen al menos un talento. Sé feliz que encontraste el tuyo.

2Normalidad.
El setenta por ciento de la gente exitosa lucha contra el Síndrome de Impostor. Míralo por lo que es y va a desaparecer.

3Auto-aceptación.
Sí, tienes deficiencias, pero todo el resto de mundo también. Relájate.

4Auto-conocimiento.
Dije que el Síndrome de Impostor es un punto ciego entre la gente con talento. Espero que, ahora que ya viste tu punto ciego, ya no lo sea más.

5Agradecimiento.
Abre los ojos a tu talento y agradécelo. (¡Y si alguna vez averiguas quién te lo dio, asegúrate de darle las gracias!)

Que tengas una excelente semana.

Haz cosas grandiosas.

Está en tu naturaleza.

Roy H. Williams