El brillo de las aguas profundas

El brillo de las aguas profundas

Linda Pastam escribió un poema maravilloso llamado “Manejando hacia el oeste” en el que aparecen estas líneas:

Somos los pioneros
De nuestras propias historias, dibujadas
Sobre el horizonte como si esperara tan sólo por nosotros
En la misma forma en que los jóvenes se ven llamados
Hacia el futuro y los viejos hacia el pasado.

“… en la misma forma en que los jóvenes se ven llamados hacia el futuro y los viejos hacia el pasado.”

Necesito que sostengas esas palabras con mucha fuerza entre tus manos, aún y cuando se retuerzan y peleen como peces resbalosos ansiosos de escapar tus dedos extraños y regresar a la oscuridad quieta en donde pueden respirar el agua y sentirse completamente en casa.
Sostén esas palabras.
El Dr. Roger Sperry fue galardonado con el Premio Nobel en 1981 por su documentación de las diferencias entre los dos hemisferios de nuestro cerebro.
Una mitad de tu cerebro te pone en contacto con este Momento Presente y este Mundo Verdadero.
La otra mitad te pone en contacto con el Pasado y el Futuro en ese Mundo místico – mágico – alucinatorio de la Imaginación.
El Dr. Sperry descubrió que lo que parece un cerebro dividido en dos mitades podría describirse más precisamente como dos cerebros separados, en competencia.
En su discurso de aceptación del Premio Nobel, Sperry dijo:
“Cada mitad del cerebro parecía tener su propio domino cognitivo mayormente separado, con sus propias experiencias perceptuales, de aprendizaje y de memoria, todas las cuales eran aparentemente ignorantes de eventos correspondientes en el otro hemisferio.”
Dr. Sperry dijo después:
“Cada hemisferio del cerebro es efectivamente un sistema consciente por derecho propio, percibiendo, pensando, recordando, razonando, tomado decisiones y sintiendo emociones, todo a un nivel característicamente humano y ambos de los hemisferios izquierdo y derecho pueden estar conscientes de forma simultánea en experiencias diferentes y hasta mutuamente en conflicto, que corren en paralelo.”
Sin importar qué lado prefieras, ambas mitades son igual de importantes.
Una mitad de tu cerebro te pone en contacto con Este mundo.
La otra mitad te pone en contacto con los mundos Posibles.
Una mitad te pone en contacto con las ciencias.
La otra mitad te pone en contacto con las artes.
Ahora regresemos a esos peces que se retuercen que te pedí que sostuvieras.
El Futuro al que se sienten atraídos los jóvenes y el Pasado que llama a los viejos, son usos horarios distintos en el mundo de la imaginación.
Los jóvenes viven en el brillo del mediodía del sol. Los viejos viven en el crepúsculo y se recuerdan de la luz del día.
La mayor parte de occidentales intentan persuadirse con hechos. Lo hacemos porque confiamos en la Ciencia y adoramos las Matemáticas y es por eso que escribimos anuncios tan atroces.
La mayoría de nosotros, la mayor parte del tiempo, confiamos en nuestros instintos. Confiamos en nuestros corazones intuitivos.
Es por eso que el galardonado con el Nobel, Daniel Kahneman, describió como el Sistema 1 o “Pensar rápido” en su libro “Pensar rápido y despacio”.
Los científicos que estudian el comportamiento estiman que alrededor del 90% al 95% de nuestras decisiones diarias son hechas de forma automática e inconsciente usando el Sistema 1 del pensamiento.
La mayor parte de la gente no quiere admitirlo.
De hecho, la mayor parte de la gente se rehúsa a aceptarlo.
Pero la verdad científica es que tomamos al menos el noventa por ciento de nuestras decisiones en esa mitad del cerebro en donde los peces de aguas profundas brillan sin esfuerzo y sin pensarlo, plateados y dorados a la luz de la luna.
Estudia las artes. Aprende cómo ganarte el corazón.
Si te ganas el corazón, la mente lo seguirá. La mente siempre crea una lógica para justificar lo que el corazón ya decidió.
Roy H. Williams

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